El derbi gallego entre Leyma y Obradoiro deja huella y emoción

El pasado 11 de abril de 2026, el derbi entre el Leyma Coruña y el Monbus Obradoiro no solo fue un encuentro más en la Liga Endesa, sino una celebración de la rivalidad gallega que dejó a ambos equipos y a sus aficiones deseando más. Desde el recibimiento de los jugadores, el ambiente se palpitaba con una energía especial, reflejando la importancia de este duelo en el corazón de Santiago de Compostela.

Las gradas del pabellón se tiñeron de colores, con más de 200 seguidores del Obradoiro y una marea naranja de aficionados del Leyma. Desde dos horas antes del partido, la zona de acceso se convirtió en un hervidero de emociones, donde los cánticos y los vítores resonaban. El ambiente se intensificó con la presentación de los equipos, donde la afición local se hizo notar con fuerza.

Un partido lleno de intensidad

El encuentro comenzó con una atmósfera electrizante, siendo la afición el verdadero sexto jugador en la cancha. Durante la primera parte, el Leyma Coruña dominó el juego, mientras que el Obradoiro se esforzaba por encontrar su ritmo. La igualdad y la intensidad fueron protagonistas a lo largo de todo el enfrentamiento, con momentos destacados como el dos más uno de Jacobo Díaz, que elevó la emoción en las gradas.

A medida que avanzaba el segundo tiempo, el partido continuó con un alto nivel de competitividad. La tensión aumentó tras la tercera falta de Didac Cuevas, lo que provocó un aumento en las protestas de la afición. El apoyo inquebrantable de los seguidores del Leyma fue fundamental, mientras que el Obradoiro luchaba por hacerse notar entre la marea anaranjada.

Un derbi que quedará en la memoria

El derbi concluyó con un emocionante final que dejó a todos los presentes con ganas de más. La última canasta de Kravic selló el destino del encuentro, dejando claro que la rivalidad entre ambos equipos ha alcanzado un nuevo nivel. Las dos aficiones, unidas por la pasión del baloncesto, esperan repetir esta experiencia la próxima temporada, continuando así la historia de la máxima rivalidad en la Liga Endesa.

El encuentro no solo fue un partido de baloncesto; fue un espectáculo en el que el amor por el deporte se sintió en cada rincón del pabellón. Con un ambiente tan vibrante y una competitividad tan palpable, el derbi entre el Leyma Coruña y el Monbus Obradoiro se ha consolidado como uno de los eventos más esperados en el calendario del baloncesto gallego.