El Sistema Nacional de Salud (SNS) ha dado un paso decisivo en la lucha contra el VIH al financiar la primera profilaxis preexposición (PrEP) inyectable, conocida como Apretude, que se administrará cada dos meses. Esta nueva opción se presenta como una alternativa a la pastilla diaria, dirigida a personas sexualmente activas que corren el riesgo de contraer la infección y que enfrentan dificultades para mantener una adherencia constante al tratamiento oral.
En una rueda de prensa celebrada para presentar este innovador medicamento, que ha sido desarrollado por ViiV Healthcare, se explicó que Apretude contiene cabotegravir de acción prolongada y se aplica mediante inyección intramuscular. El medicamento está diseñado para reducir el riesgo de infección por VIH-1 a través de relaciones sexuales en adultos y adolescentes con un alto riesgo, siempre combinándolo con prácticas sexuales seguras.
La directora general de ViiV Healthcare, Christina Gabriel, destacó que los ensayos clínicos han demostrado que este nuevo tratamiento puede reducir el riesgo de infección hasta en un 88 % en comparación con la PrEP oral convencional. En hombres que tienen sexo con hombres, la reducción fue del 66 %, mientras que en mujeres cisgénero alcanzó el 88 %. En la práctica real, con más de 7.000 usuarios en diversos países, la efectividad supera el 99 %.
La incorporación de Apretude al sistema sanitario podría generar un ahorro de hasta 46 millones de euros en costes sanitarios en los próximos tres años, según estimaciones de expertos. En España, viven alrededor de 150.000 personas con VIH, y cada año se registran aproximadamente 3.000 nuevos diagnósticos, más de la mitad en fases avanzadas. Esta situación, según los especialistas, subraya que el VIH sigue siendo un problema de salud pública no resuelto.
Beneficios y seguridad del nuevo tratamiento
La directora general de ViiV Healthcare en España y Portugal enfatizó que, aunque la PrEP oral, disponible en España desde 2019 y que cuenta con 34.309 usuarios, es eficaz, requiere una alta adherencia para garantizar una protección adecuada. En contraste, la opción inyectable simplifica el seguimiento del tratamiento. En los estudios realizados, más del 90 % de los pacientes mantuvo correctamente las dosis, y la mayoría prefirió esta vía frente a la oral.
En lo que respecta a la seguridad, los especialistas han indicado que en los ensayos clínicos no se detectaron señales de toxicidad renal o ósea. Los efectos secundarios se limitaron, en general, a reacciones leves o moderadas en el punto de inyección, que tienden a disminuir con el tiempo.
La llegada de Apretude al mercado representa un avance significativo en la prevención del VIH, ofreciendo una alternativa más accesible y práctica para aquellos que necesitan protección frente a esta infección.
