Vandalizan sede de Vox en Barcelona tras polémica con el SEPC

La sede de Vox en Barcelona ha sido objeto de vandalismo por parte del Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC), que ha utilizado pintura roja en un acto que sigue a una serie de declaraciones incendiarias por parte de la formación política. Este incidente se produce tras el anuncio de Ignacio Garriga, secretario general de Vox, quien comunicó que interpondrían una denuncia ante la Fiscalía contra el SEPC debido a la controversia generada por una comida popular en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

La polémica surgió a raíz de un evento en el que se ofrecían menús con nombres de grupos terroristas, como ETA y Terra Lliure, lo que generó críticas y denuncias por parte de la asociación estudiantil constitucionalista S’ha Acabat!. Garriga expresó que el SEPC ha contado con la complicidad de las instituciones, advirtiendo que la situación no puede continuar y que su partido tomará acción legal.

Reacciones y Consecuencias

La diputada de Vox en el Parlament, Júlia Calvet, también hizo eco de la situación en redes sociales, denunciando el «silencio» del rectorado de la UAB y afirmando que aquellos que callan ante estos hechos deberán rendir cuentas ante la justicia. En respuesta a las declaraciones de Vox, el SEPC decidió actuar, lo que resultó en el vandalismo de la sede del partido, un acto que, según Vox, no les amedrentará.

Desde la cuenta oficial de Vox Barcelona en redes sociales, se lanzó una advertencia al SEPC: “Os ilegalizaremos, tenéis los días contados”. Este intercambio de acusaciones y actos de vandalismo ha generado un clima tenso en el ámbito político y estudiantil en Cataluña.

El SEPC también ha sido protagonista de otros incidentes recientes, como la reaparición de un mural independentista en la Plaza Cívica de la UAB, que había sido cubierto por orden judicial. Estos acontecimientos reflejan la persistente división y confrontación en la política catalana, donde los ecos del pasado continúan influyendo en el presente.

La situación sigue evolucionando y es probable que se intensifique en los próximos días, a medida que ambas partes se preparan para la batalla legal y mediática que se avecina. La respuesta de las instituciones y la sociedad civil ante estos actos será clave para el futuro de la convivencia en la región.