Rescates en Ordesa: riesgos inminentes por imprudencia

En los últimos días, los equipos de rescate del GREIM de Boltaña han tenido que intervenir en varias ocasiones en la Senda de los Cazadores, ubicada en el Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido, para socorrer a personas que ignoraron la prohibición de acceso. Esta ruta se encuentra cerrada al público debido a la acumulación de nieve y hielo, lo que la convierte en un itinerario especialmente peligroso.

El sargento primero Eloy Caso, jefe del GREIM, ha subrayado que estos rescates son «perfectamente evitables» si se respetaran las señalizaciones. Lamenta que algunas personas no sigan estas advertencias y se adentren en senderos que, en condiciones invernales, resultan arriesgados. Aunque algunos de los rescatados afirmaron no haber visto los carteles, Caso considera que esta justificación es «difícil y poco creíble», dado que las sendas están claramente marcadas.

Rescates complicados por imprudencia y falta de preparación

Recientemente, uno de los rescates tuvo lugar cuando tres personas se internaron en la senda sin el material adecuado. Tras avanzar un tercio del recorrido, comenzaron a encontrarse con neveros y uno de ellos entró en pánico, lo que obligó a su evacuación. Afortunadamente, se encontraban en una zona accesible, permitiendo que el rescate se realizara mediante un ciclo de grúa con helicóptero. Sus dos acompañantes, más experimentados, no requirieron evacuación.

Sin embargo, el rescate del pasado 31 de marzo fue mucho más complicado. La intervención se activó al caer la noche, y los montañeros se perdieron durante el descenso, saliéndose de la senda y quedando enriscados a casi un kilómetro de la ruta. Esta situación impidió el uso del helicóptero y obligó a los rescatadores a acercarse a pie. «Los compañeros se la tuvieron que jugar hablando claro para poder llegar hasta ellos y proceder a su evacuación por tierra», explicó el sargento Caso.

Condiciones peligrosas y concienciación necesaria

Durante el rescate, los especialistas aseguraron a los montañeros y utilizaron cuerdas para guiarlos de regreso a la senda, montando diferentes pasamanos para garantizar su seguridad. Eloy Caso ha enfatizado la peligrosidad de esta ruta en invierno, que carece de mantenimiento. La combinación de nieve, hielo y gelifracción deteriora el camino y lo convierte en un área propensa a aludes y caídas de piedras.

El 18 de noviembre de 2022, el parque decidió cerrar el tramo debido a estas condiciones. Más que imponer sanciones, el jefe del GREIM aboga por la concienciación. «No somos partidarios de denunciar», comentó, y espera que estos incidentes sirvan para que la gente comprenda los riesgos. «Tengo claro que esas personas no van a volver a exponerse como lo hicieron», añadió, recordando que «la montaña te puede perdonar una vez, pero son sendas muy complicadas y peligrosas en invierno».

A pesar de la imprudencia de algunos, Caso ha resaltado que el trabajo del GREIM es «vocacional», y que siempre responden a los avisos para realizar los rescates con la máxima seguridad posible.