El 21 de abril, Roma conmemora su fundación en una celebración que atrae la atención de toda Europa, recordando que el nacimiento de esta antigua ciudad es fundamental para la historia de la civilización occidental. Los romanos celebran su cumpleaños de una manera única y espectacular, utilizando la misma ciudad como un museo al aire libre para realizar recreaciones históricas que nos transportan a sus orígenes.
Esta fecha se ha celebrado desde la antigüedad, y su origen se remonta a una fiesta pagana y rural. Fue en el año 753 a.C. cuando se estableció oficialmente el 21 de abril como el día del nacimiento de Roma, aunque su celebración fue decaendo con el auge del cristianismo, desapareciendo en la Edad Media. A finales del S.XIX, se comenzó a recuperar esta festividad, y ya en el S.XX, Mussolini intentó revitalizarla, aunque su caída hizo que la celebración cayera en el olvido nuevamente.
Una celebración de renombre internacional
Desde los años 80 y 90 del siglo XX, comenzó a gestarse la celebración que conocemos hoy, convirtiéndose en un evento de fama internacional. Durante el periodo del 18 al 21 de abril, Roma se transforma y revive su historia, dejando de ser solo un museo al aire libre para convertirse en la vibrante ciudad que fue. Esta celebración incluye un carrusel de recreaciones históricas en las que participan grupos de diversas partes del mundo, incluyendo no solo a romanos e italianos.
Los Foros Imperiales, el Circo Máximo, el Coliseo y el centro histórico son los principales escenarios de estos festejos. Entre las actividades más destacadas se encuentran desfiles, ceremonias, shows de luz y fuegos artificiales. Los momentos estelares de la fiesta son sin duda los espectáculos finales en los Foros Imperiales, así como los fuegos artificiales en el Coliseo, que marcan el cierre de las festividades.
Un desfile histórico impresionante
Uno de los eventos más impresionantes es el gran desfile, donde entre 1 500 y 2 000 personas se caracterizan como legionarios romanos, gladiadores, vestales, ciudadanos y emperadores. Este desfile es uno de los más grandes del mundo en su categoría, ofreciendo una experiencia visual impresionante. Pero no solo los desfiles y el espectáculo final merecen la pena; los combates de gladiadores y las maniobras militares romanas también son atracciones imperdibles.
Las recreaciones se realizan con un alto nivel de rigor histórico, permitiendo a los asistentes obtener una visión auténtica de la vida cotidiana en la antigua Roma. Es importante destacar que gran parte de las actividades son gratuitas, lo que permite que todos los visitantes puedan disfrutarlas. Sin embargo, es aconsejable llegar con antelación, especialmente al gran desfile, para asegurar una mejor experiencia.
Combinar el disfrute de estas recreaciones con la visita a lugares arqueológicos emblemáticos puede hacer que la experiencia del natale di Roma sea aún más completa e inolvidable.
