Un grupo de senadores estadounidenses ha manifestado que las ventas de armamento pendientes a Taiwán podrían ser anunciadas en las próximas semanas. Este anuncio se produciría en un contexto marcado por la inminente reunión entre los presidentes de China y Estados Unidos, Xi Jinping y Donald Trump, respectivamente. En una carta dirigida a cinco miembros del Parlamento taiwanés, los legisladores expusieron que entre las ventas que aún no han sido notificadas al Congreso se incluyen sistemas contra drones, un sistema integrado de mando de combate y municiones de alcance medio, todo ello destinado a fortalecer las defensas aéreas de la isla.
La misiva ha sido firmada por Jeanne Shaheen, miembro de mayor rango del Partido Demócrata en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, así como por la también demócrata Jacky Rosen y los republicanos John Curtis y Thom Tillis, quienes visitaron Taiwán a finales de marzo. En este documento, los senadores reafirmaron que el Congreso de Estados Unidos está comprometido con la entrega oportuna de capacidades críticas a Taiwán, añadiendo que esperan que las ventas pendientes se hagan públicas en breve.
Presupuesto de Defensa y Presiones Políticas
Los senadores también instaron al Parlamento taiwanés a ratificar un presupuesto especial de defensa de 1,25 billones de dólares taiwaneses (aproximadamente 39.592 millones de dólares) que permita no solo la adquisición de equipamiento estadounidense, sino también una producción nacional más ágil de capacidades asimétricas. Este proyecto, impulsado por el Gobierno taiwanés y respaldado por la Administración estadounidense, se encuentra bloqueado por los dos principales partidos de la oposición, el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT), que poseen una ajustada mayoría en el Parlamento.
Los legisladores norteamericanos subrayaron que Beijing está poniendo a prueba los límites de lo que puede lograr a través de la agresión militar y la presión política unilaterales. En este sentido, enfatizaron que «nada enviaría una señal más clara de determinación en este momento que una inversión de Taiwán en la disuasión a largo plazo basada en la producción autóctona».
Reunión entre Trump y Xi
La carta fue difundida a menos de un mes de la posible reunión entre Trump y Xi en Pekín, un encuentro que originalmente estaba programado para finales de marzo pero que fue aplazado debido a la guerra en Irán. En este contexto, uno de los temas que podría abordarse es precisamente la venta de armamento a Taipei. En una conversación telefónica a principios de febrero, Xi instó a Trump a «manejar con prudencia» el envío de armas a Taiwán, recordando que la isla representa la «primera línea roja» en las relaciones entre ambas potencias.
Por otro lado, el Wall Street Journal informó que Washington había paralizado la aprobación de un importante paquete de armas a Taiwán por temor a que dicha operación pudiera poner en riesgo la celebración de la cumbre entre Trump y Xi. A pesar de esto, el Gobierno de Estados Unidos notificó en diciembre al Congreso sobre ocho potenciales ventas de material bélico a Taipei, valoradas en torno a 11.100 millones de dólares, en lo que supuso el mayor paquete de armas adquirido por Taiwán hasta la fecha.
