La situación en el Servicio de Oncología del Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE) ha alcanzado niveles críticos, según la denuncia presentada por USO Sanidad Castilla y León. La organización ha expresado su profunda preocupación por el «grave deterioro» en la calidad asistencial y las condiciones laborales en este centro, que actualmente se enfrenta a una falta alarmante de especialistas debido a bajas y desplazamientos al Hospital del Bierzo.
En su declaración, USO ha subrayado que la carencia de personal está generando retrasos en la atención y una sobrecarga asistencial que impacta directamente en los pacientes oncológicos. Esta situación empuja a los profesionales en activo a trabajar bajo una presión excesiva, lo que compromete aún más la atención a los enfermos que requieren cuidados continuos y especializados.
Condiciones laborales y asistencia comprometida
Además, la organización ha criticado la reciente eliminación de refuerzos de Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en el Hospital Monte San Isidro durante los turnos de mañana y tarde. Según USO, esta decisión es «absolutamente irresponsable e injustificada». Las plantas afectadas, que atienden a pacientes de edad avanzada, presentan un ratio de atención que no se ajusta a las necesidades de los enfermos. En cada planta, se distribuyen 27 pacientes por ala, atendidos por solo tres TCAE durante la mañana y dos durante la tarde.
«Estos ratios solo serían aceptables en el caso de pacientes autónomos, lo cual dista enormemente de la realidad actual», han afirmado desde la organización. En este sentido, han exigido la reposición inmediata de los refuerzos para garantizar una atención digna a los pacientes vulnerables.
Privatización encubierta y gestión ineficaz
Por otro lado, USO ha denunciado la externalización del servicio de mantenimiento en el Hospital Monte San Isidro, donde se ha sustituido personal estatutario por una empresa subcontratada. «Esta medida supone, de facto, una privatización encubierta de servicios públicos», han advertido, insistiendo en que es fundamental mantener la calidad y la integridad del sistema de salud público.
Finalmente, la organización ha calificado de «inaceptable» la situación de «parálisis y búnkerización» en la gestión del CAULE. Consideran que es esencial que la gerencia esté conectada con la realidad asistencial para evitar que la salud de la ciudadanía se vea comprometida en un contexto tan crítico.
