Vecinos de Zaragoza protestan contra el cierre del parque Bruil

Este domingo, los vecinos del barrio de la Magdalena en Zaragoza se concentraron frente al parque Bruil para protestar contra el previsto cierre nocturno de este espacio público. La movilización, organizada por colectivos vecinales, busca reivindicar la reapertura inmediata del parque, que ha permanecido clausurado desde diciembre de 2023.

Durante la protesta, los asistentes se agruparon bajo la pancarta «Barrios para convivir dignamente», mientras los niños pintaban con tizas en los adoquines y algunos paseantes de perros disfrutaban de la sombra. Almudena García, portavoz de la asociación Calle y Libertad, calificó el cierre como «una medida ineficaz que no tiene ningún sentido», recordando que esta es la tercera concentración convocada para exigir la reapertura del parque. Según García, la decisión del Ayuntamiento de Zaragoza de implementar un «cierre virtual nocturno» no ha abordado la problemática social existente, donde muchas personas siguen durmiendo al aire libre debido a la crisis habitacional.

Demandas de los vecinos

Las familias presentes en la protesta manifestaron su descontento con la situación actual. Marta Arjona, una vecina del andador cercano, afirmó que «la mayor molestia ha sido no poder usar el parque con los niños, algo que realmente se necesita». Los asistentes insistieron en que, aunque se requieren mejoras en el entorno, estas deben beneficiar a toda la comunidad. Además, desde la asociación vecinal se pide a las administraciones que «dejen de pasarse la pelota» en la gestión del parque.

García subrayó la urgencia de proporcionar recursos reales para abordar la situación de las personas sin hogar en Zaragoza. «El problema es real, está aquí y no va a desaparecer por sí solo. Si existen recursos, deben ponerse a disposición de quienes los necesitan», afirmó. Los participantes también cuestionaron el proceso de restauración del parque, señalando que muchos árboles han sido eliminados o talados debido a las obras en curso.

División entre los residentes

La opinión de los residentes sobre el cierre nocturno del parque está dividida, ya que algunos consideran que las molestias de insalubridad han aumentado en los últimos meses. García defendió que «el sentimiento de que se necesita un cierre no es mayoritario», apuntando que proviene de un grupo reducido que presiona para que se lleve a cabo, lo que limitaría el acceso a un espacio que consideran de todos.

Para los convocantes de la protesta, la libertad de horarios es fundamental, sobre todo ante la crisis climática. «En verano, cuando enfrentamos olas de calor de hasta 45 grados, la gente necesita estar en el parque refrescándose sin restricciones de horario», destacaron. Asimismo, exigieron la participación activa de los vecinos en la gestión del espacio, especialmente en decisiones relacionadas con el mobiliario y el cuidado de las zonas verdes.

A pesar de la alta asistencia a la manifestación, aún no han recibido comunicación por parte del Ayuntamiento de Zaragoza. Los organizadores han dejado claro que continuarán realizando protestas hasta que se levanten todas las restricciones impuestas al parque Bruil.