A partir de hoy, 22 de abril de 2024, entran en vigor nuevas normas en la Unión Europea que regulan los viajes con animales de compañía, como perros y gatos. Estas actualizaciones son fundamentales para garantizar la seguridad y el bienestar tanto de los animales como de las personas durante los desplazamientos entre países europeos.
Objetivos de la nueva normativa
La legislación tiene como objetivo principal facilitar los viajes con mascotas en la Unión Europea. La mayoría de los animales, incluyendo perros, gatos y hurones, podrán viajar con sus cuidadores siempre que cumplan con unos requisitos establecidos. Esta normativa se basa en dos reglamentos esenciales: el Reglamento (UE) 2016/429, que se centra en la prevención y control de enfermedades transmisibles entre animales, y el Reglamento (UE) nº 576/2013, que aborda específicamente los desplazamientos no comerciales de animales de compañía.
Es importante destacar que el Reglamento (UE) nº 576/2013 fue derogado en 2021, pero ha continuado aplicándose de forma transitoria hasta ahora. A partir de hoy, se implementan cambios significativos para asegurar que la normativa se mantenga actualizada y eficaz.
Cambios en la documentación y requisitos sanitarios
Con la nueva normativa, todos los animales tendrán que viajar con su pasaporte europeo, que debe ser expedido por un veterinario. Este documento es esencial y los pasaportes que ya estén correctamente emitidos seguirán siendo válidos. Además, se pueden solicitar certificados de salud que respalden el estado sanitario de los animales.
El microchip también es un requisito obligatorio para todos los animales. La normativa refuerza los requisitos técnicos de estos dispositivos, incluyendo la obligación de incluir el código del país de origen. Los animales que ya estén microchipados no necesitarán volver a identificarse, aunque se establezcan nuevos requisitos para el futuro.
Asimismo, cada especie contará con directrices específicas para minimizar el riesgo de propagación de enfermedades, garantizando así la salud de los animales y de las personas. Estas medidas se irán ampliando con nuevas regulaciones previstas para el año 2028.
Consecuencias del incumplimiento
El incumplimiento de las nuevas normas puede acarrear sanciones significativas. Si un viajero intenta ingresar a otro país con un animal sin el pasaporte correspondiente o sin microchip, este podría ser retenido, puesto en cuarentena o devuelto al país de origen. Además, el cuidador se arriesga a enfrentar una sanción económica.
En resumen, aunque las nuevas normas introducen cambios, estos se centran en reforzar la legislación existente, especialmente en lo que respecta al pasaporte europeo y al microchip. En España, la identificación de los animales mediante microchip es ya un requisito establecido por la Ley 7/2023 sobre protección de los derechos y el bienestar de los animales, lo que facilita la adaptación a estas nuevas regulaciones.
