Rosauro Varo deja Telefónica para dedicarse a sus negocios en Marbella

El empresario andaluz Rosauro Varo ha tomado la decisión de renunciar a su puesto en Telefónica, donde se desempeñaba como vicepresidente y consejero desde finales de 2022. Esta elección, motivada por razones «profesionales», busca una mayor dedicación a sus diversos proyectos empresariales, que incluyen licencias de VTC y varios restaurantes en la costa marbellí.

Varo, que ha estado involucrado en múltiples negocios, ha experimentado altibajos en su carrera. A pesar de haber sufrido pérdidas significativas hace un par de años cuando varios de sus locales se incendiaron, actualmente se estima que factura más de 1 millón de euros al año. Su trayectoria empresarial ha estado marcada por su afán de diversificación y crecimiento.

Un refugio familiar en Marbella

En el ámbito personal, Varo comparte su vida con la actriz Amaia Salamanca, con quien tiene tres hijos. Juntos han elegido establecerse en Marbella, alejándose del bullicio de Madrid para encontrar un nuevo estilo de vida más tranquilo. Su hogar en la costa andaluza se ha convertido en un refugio, donde la funcionalidad se combina con un diseño moderno y natural.

La vivienda destaca por sus impresionantes vistas al mar y a la sierra malagueña, y se caracteriza por un estilo sobrio y contemporáneo. La casa, que adquirieron mediante una hipoteca de 1,5 millones de euros, cuenta con espacios luminosos, una decoración cuidada y materiales naturales que crean un ambiente de equilibrio y serenidad.

Trayectoria empresarial de Rosauro Varo

Nacido en Sevilla en los años 70, Rosauro Varo proviene de una familia que valoraba el esfuerzo y la independencia económica. Desde joven mostró interés por el ámbito empresarial y ha desarrollado su carrera en sectores como la moda, la inversión y la tecnología. Su enfoque actual se centra en la inversión en startups, donde busca no solo rentabilidad, sino también un crecimiento sostenible.

Varo ha sabido mantener un perfil bajo en los medios, a pesar de su conexión con figuras conocidas y su matrimonio con Salamanca, quien se hizo famosa en el país gracias a la serie Sin tetas no hay paraíso. Juntos, han procurado mantener su vida privada alejada del escrutinio público, aunque su presencia en eventos sociales ha sido constante.

Con su nueva etapa en Marbella, Rosauro Varo no solo busca consolidar sus negocios, sino también crear un entorno familiar propicio para el desarrollo de sus hijos, quienes asisten a un colegio exclusivo en la zona. La elección de su hogar refleja una vida orientada hacia el bienestar y la tranquilidad, lejos de la ostentación.