Descubren un yacimiento prehistórico único en Almendralejo

El yacimiento de Cortijo Lobato, situado en Almendralejo, ha desvelado un notable hallazgo arqueológico que incluye tres murallas concéntricas y un total de 16 cabanas, lo que lo convierte en uno de los emplazamientos humanos más relevantes de la Edad de Cobre. La excavación, llevada a cabo por la empresa emeritense Tera, ha permitido documentar una fortificación prehistórica única en Extremadura.

Este descubrimiento se ha producido gracias a la construcción de un gran parque solar fotovoltaico por parte de Acciona, que requirió una investigación más exhaustiva del terreno. Las obras se vieron modificadas para preservar el yacimiento, el cual será integrado en la planta solar y se prevé que sea visitable en el futuro.

Detalles de la Excavación y Estructura Defensiva

La excavación en Cortijo Lobato se ha desarrollado durante un año y medio, con un trabajo de campo que ha incluido siete meses de estudios complementarios. Según César Marcos Pérez, director de las excavaciones, el yacimiento se ha fechado utilizando la prueba de carbono 14, revelando que estuvo ocupado entre los años 2 950 y 2 450 a.C..

El sitio abarca un área de 1,4 hectáreas y presenta un complejo sistema defensivo, caracterizado por tres murallas concéntricas y 25 bastiones o torres distribuidos estratégicamente. Además, se han documentado cuatro fosos también concéntricos, que alcanzan hasta 2 metros de profundidad y 4 metros de anchura. El acceso a la fortaleza se realizaba a través de una única entrada en recodo de apenas 70 centímetros, lo que demuestra una planificación avanzada y una ejecución colectiva altamente organizada.

Vida Cotidiana y Actividades en el Yacimiento

En el interior del recinto se han identificado 16 cabanas, principalmente de planta circular, así como una balsa para almacenamiento de agua y áreas de molienda. Los hallazgos, que incluyen hachas, azuelas y platos, indican una vida cotidiana activa, con actividades relacionadas con la cocina, el almacenamiento y la producción artesanal. También se han encontrado numerosas puntas de flecha, que podrían haber sido utilizadas tanto para la caza como para la defensa del asentamiento.

La fortificación de Cortijo Lobato se distingue de otras estructuras similares en la península, como el Fortín 1 de los Milares en Almería, dado que el yacimiento extremeño cuenta con un recinto que duplica su tamaño y presenta una mayor fortificación. Este tipo de fortificaciones son escasas en la península, lo que subraya su carácter excepcional y su importancia para el estudio de la arquitectura defensiva de la época.

El proyecto de investigación ha incluido una fase de consolidación de las estructuras más delicadas, con el objetivo de garantizar la conservación del yacimiento para futuras intervenciones de restauración. Este trabajo no solo contribuye al conocimiento histórico, sino que también promueve la valorización del patrimonio cultural en la región.