Rescatan a 17 niños de orfanato en Nigeria tras un secuestro

La Policía del estado nigeriano de Kogi ha confirmado el rescate de 17 niños de un orfanato que fueron secuestrados por hombres armados. El incidente tuvo lugar el pasado domingo a las 23:45 horas (00:45 hora peninsular española) en un centro educativo islámico denominado Daarul Kitab, ubicado cerca de la localidad de Lokoja.

Según el comunicado oficial, las fuerzas de seguridad han logrado liberar a la mayoría de los menores secuestrados, pero aún quedan nueve víctimas en cautiverio, de las cuales siete son alumnos y dos son esposas del propietario del orfanato. Las operaciones de rescate siguen en marcha, con la colaboración de la Policía, el Ejército y otras agencias de seguridad. Se están llevando a cabo esfuerzos conjuntos para asegurar la liberación de los restantes cautivos.

La Policía local ha implementado un «despliegue masivo» de equipos tácticos para reforzar las operaciones de búsqueda y recopilación de inteligencia en la zona. “Se están tomando todas las medidas necesarias para garantizar el rescate seguro de las víctimas restantes”, ha reiterado la autoridad policial.

Funcionamiento ilegal del orfanato

El responsable de Información y Comunicaciones del estado de Kogi, Kingsley Femi Fanwo, ha añadido que el orfanato funcionaba de manera ilegal en un área remota y boscosa, sin estar registrado ante las autoridades pertinentes. «El funcionamiento de estas instalaciones al margen de la supervisión reglamentaria no solo socava las normas de seguridad, sino que también expone a niños inocentes a peligros evitables», ha advertido Fanwo.

Este suceso se enmarca en un preocupante repunte de los secuestros en Nigeria, donde bandas criminales han intensificado sus actividades para exigir el pago de rescates. El noreste del país es conocido por ser el epicentro de las acciones del grupo yihadista Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico en África Occidental (ISWA), lo que ha generado un clima de violencia e inseguridad que se ha extendido a otras regiones de Nigeria.

Las alarmas sobre la posible expansión de redes y bandas criminales han crecido, afectando gravemente a la población civil, que se encuentra cada vez más en riesgo ante estas amenazas. Las autoridades nigerianas se enfrentan a un desafío mayúsculo para restaurar la seguridad y la confianza en su capacidad para proteger a los ciudadanos.