En el municipio de Xàbia, un mural colosal ha transformado una anodina pared de hormigón en un vibrante homenaje a la historia y al paisaje local. El arquitecto Vicente Castelló se asoció con el artista vasco Víctor Goikoetxea para llevar a cabo esta obra que ya es un punto de referencia en la carretera del Pla o del Cap de la Nau, por donde transitan cientos de personas cada día.
La pared, antes insignificante, se ha convertido en un lienzo que refleja la identidad del pueblo y su relación con la agricultura. Goikoetxea ha trabajado intensamente durante mes y medio, subido a una grúa, para dar vida a este mural que abarca 300 metros cuadrados. «Habría que darle color y vida. Este muro está orientado a sur y la luz incide con fuerza», explica el artista mientras aplica los últimos detalles con un barniz de calidad suiza.
Un viaje a través de la historia
El mural, titulado «Records», narra una transición entre el secano y el regadío, simbolizando la democratización del cultivo de naranjas, un legado familiar que Castelló quería plasmar. «Quería que esos trazos familiares resultaran reconocibles para todos los xabiencs», afirma Castelló, quien mostró a Goikoetxea fotografías familiares y escenas típicas del paisaje agrícola de Xàbia.
Goikoetxea, que había estado alejado de la pintura figurativa durante dos años, se dejó llevar por la luz mediterránea que ha caracterizado obras de artistas como Joaquín Sorolla. «He trabajado con colores muy vivos y saturados. Xàbia tiene esa tradición de luz y de vida», confiesa el artista, quien ha estudiado detenidamente el impacto de la luz en la composición.
Un mural que conecta generaciones
La obra no solo es un espectáculo visual, sino que también invita a la reflexión. «Mucha gente que ha pasado me dice que estas figuras les recuerdan a sus padres», comenta Goikoetxea. Entre los elementos representados, se encuentra el «casup» agrícola que refleja la arquitectura típica de la región y los rostros de los familiares de Castelló, aportando un toque de ternura y nostalgia.
El artista destaca la importancia de la libertad creativa que le otorgó Castelló: «Me dijo: ‘Disfruta y pinta a tu ritmo, sin prisa’. Agradeces mucho que hoy, en estos tiempos de urgencias, te dejen crear sin agobios». Este enfoque ha permitido que «Records» no solo sea un mural, sino una celebración de la historia familiar y colectiva de Xàbia, mostrando el poder transformador del arte.
Goikoetxea concluye su obra dejando una dedicatoria a pie de mural: «Para Vicente Castelló y su familia. Bihotzez», una palabra que significa «de corazón». Esta colaboración ha resultado en un mural que no solo embellece el paisaje, sino que también conecta generaciones y resalta el espíritu de un pueblo.
