Los precios en España han experimentado un notable aumento del 2,7% en julio de 2024 en comparación con el mismo mes del año anterior, un repunte que supera en cuatro décimas el 2,3% registrado en junio. Este crecimiento es impulsado principalmente por el encarecimiento de la electricidad y, en menor medida, por el aumento de los precios de los carburantes. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este miércoles el dato adelantado del índice de precios de consumo (IPC) de julio, que, de confirmarse, marcaría el segundo ascenso consecutivo de la inflación y el nivel más alto desde febrero.
Según el INE, la subida se debe a que, en julio de 2023, los precios de la electricidad habían disminuido, mientras que este año han aumentado significativamente. El coste de los carburantes también ha subido más de lo que se registró en 2023, contribuyendo al incremento general de la inflación. Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos no elaborados y los productos energéticos, ha aumentado una décima en julio, situándose en el 2,3%.
Variación mensual y contexto económico
En términos mensuales, los precios han experimentado una ligera caída del 0,1% en julio respecto a junio, un mes en el que habían aumentado un 0,7%. A pesar de esta oscilación, el Ministerio de Economía ha defendido que la evolución de la inflación es compatible con un fuerte dinamismo de la economía española, que continúa siendo un motor de crecimiento entre los principales países europeos. En este sentido, el ministerio ha destacado que la estabilidad de los precios, junto a un récord en la creación de puestos de trabajo y el aumento de salarios, está permitiendo a las familias recuperar de forma progresiva su poder adquisitivo.
En cuanto al índice de precios de consumo armonizado (IPCA), este se situó en el 2,7% en julio, cuatro décimas más que en junio, aunque registró una disminución del 0,4% en términos mensuales. Este comportamiento de los precios refleja las tensiones actuales en el mercado energético y la necesidad de seguir monitorizando la evolución de la inflación en el contexto económico actual.
