El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que está evaluando la posibilidad de retirar tropas de Alemania en respuesta a las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, sobre la guerra en Irán. Durante un debate el pasado lunes en Marsberg, Merz se mostró escéptico respecto a la capacidad de Estados Unidos para finalizar rápidamente el conflicto en Irán, afirmando que “los iraníes son claramente más fuertes de lo esperado” y que la administración estadounidense carece de una estrategia convincente en las negociaciones.
Las declaraciones de Merz, recogidas por el Frankfurter Allgemeine Zeitung, resaltan la complejidad de la situación en Irán, donde el canciller comparó la guerra actual con conflictos pasados en Afganistán e Irak, subrayando que “no solo hay que entrar, sino también salir después”. Esta crítica ha causado malestar en la Casa Blanca, llevando a Trump a manifestar en Truth Social que “Estados Unidos está estudiando y analizando la posible reducción de las tropas en Alemania, y se tomará una decisión al respecto en los próximos días”.
Reacciones a la postura de España
Este revanchismo de Trump no solo está dirigido hacia Alemania, sino que también afecta a España. Un correo interno del Pentágono sugiere que Estados Unidos considera la suspensión de España de la OTAN por su negativa a apoyar la ofensiva en Irán. Según el documento, al que tuvo acceso la agencia Reuters, se contemplan sanciones a los aliados de la OTAN que no colaboraron en las operaciones en Oriente Medio.
En particular, el descontento se centra en la negativa del presidente español, Pedro Sánchez, a permitir el uso de las bases militares de Rota y Morón y del espacio aéreo español. Aunque la suspensión de un país de la OTAN no está reglamentada en los tratados de la Alianza, el efecto simbólico podría ser considerable.
El secretario de prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, se refirió a la situación afirmando que “a pesar de todo lo que Estados Unidos ha hecho por nuestros aliados de la OTAN, ellos no han estado ahí para nosotros”, enfatizando la necesidad de que los aliados “cumplan con su parte”. En este contexto, la tensión entre Estados Unidos y sus socios europeos parece estar en aumento, lo que podría tener repercusiones en la política internacional y en la cooperación militar.
