El 16 de julio de 2025 marcó un antes y un después en la vida de Borja Sémpter, quien recibió el diagnóstico de cáncer que le obligó a reducir su actividad política para centrarse en su tratamiento. Con una actitud positiva, el político afirmó: «Me centro en lo importante: curarme bien. Las perspectivas son razonables y el pronóstico también». Su determinación ha dado resultados, y tras un periodo de recuperación, ha vuelto a la primera línea política.
En mayo de 2026, Sémpter hizo su reaparición en el comité de dirección del Partido Popular, una acción que anticipa su regreso a la política activa. Durante una visita al programa El Hormiguero, se abrió sobre los momentos difíciles que ha enfrentado, mostrando una vez más su resiliencia y su voluntad de avanzar.
El papel fundamental de su familia y pareja
Un pilar fundamental en su proceso de recuperación ha sido su pareja, Bárbara Goenaga, quien le brindó el apoyo emocional que tanto necesitaba. «Saldremos adelante», manifestaba Sémpter con confianza en su recuperación. Su relación, que comenzó en 2014, ha crecido y fortalecido a lo largo de los años. A pesar de sus diferencias políticas, ambos encontraron en su conexión un amor duradero, y han formado una familia con dos hijos: Telmo, nacido en 2016, y Eliot, en 2018. Además, Borja es padre de Pablo, de su primer matrimonio, y Arán, hijo de Goenaga con el actor Óscar Jaenada.
Los cuatro niños han jugado un papel crucial en el proceso de recuperación de su padre, aportando energía y vitalidad en los momentos más difíciles. La familia ha estado unida, y el apoyo incondicional de sus padres ha sido igualmente significativo. Sémpter ha reconocido en diversas ocasiones que la educación que recibió de ellos le inculcó valores como la responsabilidad y el esfuerzo.
Una historia familiar marcada por la música y la superación
Su padre, Jesús Sémpter Sampayo, ha sido una figura influyente en su vida. Aunque no se dedicó profesionalmente a la música, formó parte del cuarteto musical Los Hermanos Sémpter, que animaba bodas y celebraciones en Guipúzcoa y en el País Vasco francés. Por otro lado, su madre, originaria de Vallecas, se trasladó a Irun a los 14 años y, tras el nacimiento de Borja y su hermano Óscar, dedicó su vida al hogar y a la crianza de sus hijos.
En una reciente entrevista, Óscar recordó con humor su etapa escolar, revelando anécdotas familiares sobre las «represalias» de su madre cuando no cumplía con sus estudios. «Cuando suspendía o traía malas notas, alguna zapatilla salía volando», bromeó, destacando la estricta educación de su madre, que no dudaba en imponer castigos para asegurar el éxito académico.
La historia de Borja Sémpter es un testimonio de superación personal y familiar, un viaje que continúa mientras se prepara para su regreso a la política y se enfrenta a nuevos desafíos con el amor y el apoyo de su familia a su lado.
