El Movimiento de Resistencia Islámica, conocido como Hamás, ha exigido este viernes una postura contundente de los mediadores internacionales ante lo que califica como «violaciones» por parte de Israel del acuerdo alcanzado en octubre de 2025. Este acuerdo, impulsado por el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene como objetivo establecer condiciones para la paz en la Franja de Gaza.
Hamás ha instado a las naciones mediadoras a que «obliguen al Gobierno del criminal de guerra Benjamin Netanyahu a cumplir con sus compromisos». En un comunicado, el grupo enfatizó que las continuas violaciones por parte de las autoridades israelíes requieren una «respuesta clara y firme» de los países que actúan como garantes del acuerdo. La organización palestina subraya que es imperativo que estos actores internacionales asuman su responsabilidad para asegurar la aplicación del pacto.
Violaciones y consecuencias humanitarias
Desde la firma del acuerdo de alto el fuego en Sharm el Sheij, Hamás afirma haber mostrado un respeto total hacia todas las cláusulas, incluyendo la entrega de todos los rehenes, tanto vivos como fallecidos, que permanecían en Gaza desde los ataques del 7 de octubre de 2023. Sin embargo, el grupo denuncia que, a pesar de su cumplimiento, Israel continúa «violando sus obligaciones» y llevando a cabo agresiones diarias que han resultado en «el asesinato de cientos de niños, mujeres y civiles».
La situación humanitaria en Gaza se ha deteriorado gravemente, exacerbada por un cerco más estricto y políticas que profundizan el hambre entre la población. Hamás ha criticado las restricciones en el paso de Rafá, en la frontera con Egipto, y ha indicado que el movimiento hacia el oeste de la denominada «línea amarilla», que abarca cerca del 53% del enclave, evidencia el desprecio del Gobierno israelí hacia los esfuerzos de mediación.
Un llamado a la acción internacional
La organización palestina considera que esta situación representa una extensión de la guerra de exterminio contra los civiles y constituye un grave incumplimiento de las leyes y convenciones internacionales. Según Hamás, más de dos millones de personas en Gaza viven secuestradas ante lo que describen como una «máquina de asesinato, cerco y hambre».
Este contexto crítico plantea interrogantes sobre el papel de la comunidad internacional y la efectividad de los mediadores en la resolución de un conflicto que ha causado sufrimiento humanitario de grandes proporciones. Las demandas de Hamás subrayan la urgencia de una respuesta coordinada y efectiva que garantice la protección de los derechos de los palestinos en Gaza.
