Cerca de 3.000 personas se han manifestado este viernes, 1 de mayo de 2023, en las calles de Madrid para reclamar mejores salarios, vivienda digna y una democracia más robusta. La movilización, que comenzó a las 12:00 horas desde la Gran Vía, esquina con la calle Clavel, culminó en la Plaza de España bajo el lema ‘Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia’. Este año, Madrid no fue la sede de la manifestación nacional, que se celebró en Málaga.
Demandas de los sindicatos y la situación de la vivienda
Previo al inicio de la marcha, los principales sindicatos de la Comunidad de Madrid, CC.OO y UGT, hicieron un llamado a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, para que tome medidas frente a la crisis de la vivienda y refuerce los servicios públicos. La responsable de CC.OO en Madrid, María López, destacó que «no se puede seguir deteriorando los servicios públicos» ni destinar recursos «de todos los madrileños» a «empresas privadas» en sectores cruciales como la sanidad y la educación. «Ya está bien de privatizar los servicios públicos. La garantía de unos servicios públicos es lo que asegura la igualdad y la cohesión social», afirmó.
Por su parte, Susana Huertas, otra líder sindical, lamentó que en la Comunidad de Madrid haya que «seguir luchando» en un contexto donde se está viviendo un «cambio de modelo» que afecta negativamente a los salarios, a la vivienda y a la democracia. Huertas subrayó que no hay «vivienda digna» en la región, y que los jóvenes enfrentan grandes dificultades para emanciparse. «¿Qué es una vivienda digna? Una habitación de 11 metros cuadrados compartida por varias personas. Eso no es vivienda digna», concluyó.
El apoyo de la izquierda y la visión de futuro
A la manifestación también asistieron representantes de Más Madrid y del PSOE. La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, hizo hincapié en que el colectivo que se manifiesta es el de «la gente que vive de su trabajo», subrayando que no se trata de quienes «viven de las rentas o de las herencias». «Lo que une a los educadores infantiles de Vallecas, a los informáticos de Colombia y a las enfermeras de Moratalaz es que viven de su esfuerzo», argumentó, añadiendo que la lucha por derechos ha sido históricamente a través de «conflicto, huelgas y la unión de fuerzas».
El secretario general del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital, Óscar López, reivindicó la labor del Gobierno central, dirigido por Pedro Sánchez, y fijó como objetivo «el cambio en Madrid» para 2027, buscando desplazar al PP de Isabel Díaz Ayuso de la Puerta del Sol. López destacó el orgullo de formar parte de un Gobierno que defiende «la paz, un orden justo y derechos para todos», algo que se evidenció recientemente en la cumbre de líderes progresistas celebrada en Barcelona.
En su intervención, la portavoz socialista en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, subrayó la importancia de reconocer a los más de «300.000 migrantes» que forman parte del mercado laboral en Madrid y que buscan «dignidad y convivencia», un objetivo que podría materializarse a través del proceso de regularización extraordinaria impulsado por el Ejecutivo central.
