Ciberdelincuentes: un peligro creciente para la tercera edad

El fraude dirigido a personas mayores, conocido como elder fraud, está causando estragos alarmantes en la población de más de 60 años en Estados Unidos, con pérdidas estimadas en 7.748 millones de dólares para 2025, un incremento del 59% respecto al año anterior, según un informe del FBI. Este fenómeno se ha visto impulsado por el creciente aislamiento social, la falta de conocimientos tecnológicos y una actitud más inocente ante las interacciones en línea.

Según Hervé Lambert, Global Consumer Operation Manager de Panda Security, los ciberdelincuentes aprovechan la vulnerabilidad de los mayores mediante tácticas que van desde el phishing hasta engaños relacionados con criptomonedas. Estos delitos suelen caracterizarse por la manipulación psicológica, donde se establece un vínculo de confianza antes de llevar a cabo la estafa. En este sentido, el proceso se desarrolla en varias fases: primero, se busca ganar credibilidad a través de conversaciones informales, y luego se introduce una urgencia que obliga a la víctima a actuar rápidamente.

El panorama en España

En España, la situación no es menos preocupante. El Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) ha lanzado programas como Experiencia Senior para promover hábitos seguros entre los mayores. Además, la Guardia Civil ha implementado el Plan Mayor Seguridad, que incluye diferentes estrategias para proteger a este colectivo de las amenazas en línea.

Un estudio de la Fundación Pere Tarrés ha revelado que el 84% de los mayores de 65 años considera que caer en una estafa es una de sus principales preocupaciones al navegar por internet. Más alarmante aún, casi el 30% de las personas de entre 80 y 89 años han sido víctimas de engaños. Para mitigar estos riesgos, la fundación propone una estrategia centrada en la formación básica, la sensibilización y el acceso a herramientas de protección y denuncia.

Otras iniciativas, como Cibervoluntarios y el grupo S2 Grupo, también están trabajando para crear conciencia sobre la ciberseguridad entre la tercera edad, difundiendo guías prácticas y ofreciendo talleres que ayudan a los mayores a navegar por el complejo mundo digital de manera segura.

La creciente digitalización de la sociedad hace imperativo actuar para proteger a los más vulnerables. Las estafas dirigidas a los mayores no solo implican pérdidas económicas, sino que también afectan gravemente a su bienestar emocional y social. En un entorno donde la tecnología avanza a pasos agigantados, es fundamental que tanto las instituciones como las familias tomen medidas para garantizar la seguridad de nuestros mayores en el mundo digital.