El XL Descenso de Nabatas vuelve a llenar de vida el Sobrarbe

La Asociación de Nabateros del Sobrarbe está ultimando los detalles para el XL Descenso de Nabatas, que se celebra del 22 al 24 de mayo. Este evento se ha consolidado como uno de los más representativos del Pirineo aragonés y forma parte del calendario tradicional de Aragón. Las localidades de Laspuña y Aínsa, junto a Puyarruego como punto de partida, se convertirán en el epicentro de la actividad cultural y turística durante esos días.

Con un programa que combina tradición, historia y participación popular, el Descenso de Nabatas promete atraer a un gran número de visitantes. El cartel oficial simboliza el evento, con el río Cinca como eje central y la nabata como emblema de identidad. La celebración comenzará el viernes con un homenaje a los nabateros que han mantenido viva esta tradición a lo largo de los años.

Actividades durante el fin de semana

La jornada inaugural incluirá un festival musical, dando pie a un fin de semana lleno de actividades que fomentan la convivencia y el disfrute en el entorno único del Sobrarbe. El sábado se dedicará a la participación popular, con actividades como la andada por el Caminos de los Nabateros, un mercadillo artesanal y visitas guiadas. La jornada finalizará con una cena popular y actuaciones musicales que animarán la noche.

El momento culminante del evento llegará el domingo, cuando las nabatas descenderán por el río Cinca, recorriendo cerca de 12 kilómetros desde Laspuña hasta Aínsa. Esta recreación del antiguo oficio nabatero no solo es un espectáculo visual, sino también una representación cultural de gran significado emocional y patrimonial. Durante la jornada se llevarán a cabo actos tradicionales, como una misa nabatera y un almuerzo popular, finalizando con la llegada de las nabatas a Aínsa.

Un legado cultural vivo

El Descenso de Nabatas no es solo una representación histórica, sino una manifestación viva del patrimonio cultural inmaterial, reconocida internacionalmente. Refleja el esfuerzo colectivo y la transmisión de conocimientos entre generaciones, así como el profundo vínculo entre el territorio y sus gentes. La Asociación de Nabateros destaca el trabajo constante de sus miembros y colaboradores, que permiten que esta tradición siga creciendo y adaptándose a los tiempos actuales sin perder su esencia.

Este 40º descenso marca un hito simbólico en el compromiso con la conservación y difusión de una de las tradiciones más singulares del Pirineo. Se espera que la afluencia de visitantes durante el fin de semana consolide este evento como un motor cultural y turístico para la comarca. Las calles, plazas y orillas del río cobrarán vida, impregnándose de tradición y convivencia en un ambiente único que define el carácter del Sobrarbe.

Desde la Asociación de Nabateros se invita a vecinos y visitantes a participar en este fin de semana tan especial y a ser parte de una tradición que sigue viva gracias al esfuerzo colectivo.