El Reino Unido busca recuperar su competitividad en el mercado pesquero europeo

El Reino Unido ha decidido tomar medidas para recuperar su competitividad en el mercado europeo del pescado y el marisco. Después de una década de tensiones comerciales derivadas del Brexit, el Gobierno británico está enfocado en facilitar las exportaciones, reducir la burocracia y fortalecer la relación con socios clave como España.

En este contexto, la secretaria de Estado del Reino Unido para medio ambiente, alimentación y asuntos rurales, Angela Eagle, participó en la Seafood Expo Global celebrada en Barcelona. Durante el evento, Eagle expuso la dirección de la nueva estrategia británica y declaró: “Ha sido una gran oportunidad para hablar sobre los problemas a la hora de exportar, entender cuáles son las barreras y ver qué podemos hacer”.

Uno de los principales obstáculos que enfrenta el sector pesquero es el acuerdo posterior al Brexit. La salida del mercado único ha traído consigo mayores costes, más burocracia y dificultades logísticas, especialmente en la exportación de productos perecederos, como el marisco. Eagle destacó que “el acuerdo SPS (sanitario y fitosanitario) que estamos negociando actualmente garantizará que podamos eliminar todas esas barreras y costos en ambas direcciones, y también reducirá parte de la incertidumbre”. Esto es crucial, especialmente para productos como los mariscos vivos, que pueden resultar en pérdidas económicas significativas si no se gestionan adecuadamente.

Fortaleciendo la relación con España

La Seafood Expo Global, considerada el principal evento mundial del sector, ha reunido a más de 35 500 profesionales de 150 países en su 32ª edición. En este escenario, la industria pesquera británica mostró la diversidad de sus productos, con participación de empresas de Escocia, Gales, Inglaterra y Cornualles. Para impulsar este sector, el Gobierno ha anunciado un paquete anual de ayudas a la exportación de 1,5 millones de libras.

Bajo el liderazgo del primer ministro Keir Starmer, el Gobierno laborista busca establecer una relación más pragmática con Europa. Eagle reconoció que “no estábamos satisfechos con algunos aspectos del acuerdo del Brexit, ya que generaban muchos costes y trámites innecesarios”, lo que ha llevado a que muchos pequeños exportadores hayan dejado de comerciar con la UE, a pesar de que entre el 65% y el 66% de las exportaciones alimentarias británicas se dirigen allí.

España juega un papel fundamental en este nuevo enfoque. Eagle subrayó que “sin duda es un país clave” para el comercio británico, dado que gran parte de lo que captura el Reino Unido se destina a la exportación. “Nos gusta el pescado blanco y también consumimos algo de atún, pero gran parte de lo que pescamos lo exportamos. España es un destino muy importante, por lo que es esencial gestionar este comercio de forma más fluida”.

Reacción positiva en Europa

En el contexto internacional, Eagle aclaró que el acercamiento del Reino Unido a la Unión Europea no responde a un distanciamiento con Estados Unidos, afirmando que “la negociación de este acuerdo ya estaba en nuestro programa electoral, antes incluso de que Donald Trump volviera al poder”. Considera que es una decisión pragmática, ya que la experiencia de estar fuera del marco SPS ha generado muchas dificultades, y el objetivo es simplificar la relación y reducir costes.

Tras su participación en la Seafood Expo Global, Eagle percibe una receptividad en Europa. “Hay un entusiasmo generalizado por volver a colaborar”, aseguró, aunque matizó que la Comisión Europea desea garantizar que cualquier acuerdo respete las normas comunitarias. Más allá del sector pesquero, la visita de Eagle a Barcelona también incluyó encuentros con empresas como Familia Torres y NovaMeat, así como con centros de investigación en Catalunya.