La UE introduce cambios clave en la normativa de la ITV

La Unión Europea está a punto de aprobar un paquete de modificaciones en la normativa de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) para adaptarse a los cambios relevantes en el sector automovilístico y mejorar la seguridad en las carreteras. Esta revisión, que se discute actualmente en el Consejo de la Unión Europea, busca actualizar estándares que no se modifican desde el año 2014.

Nuevas medidas para la ITV

Uno de los aspectos más destacados de las reformas es la introducción de un nuevo sistema de medición y detección de emisiones contaminantes. Este protocolo prevé métodos más sensibles para identificar los niveles de óxido de nitrógeno (NOx) y las partículas que emite el tubo de escape. Así, se permitirá una evaluación más precisa del estado del filtro de partículas y de los sistemas de eliminación de gases contaminantes en vehículos de combustión, tanto diésel como gasolina.

Además, el texto propuesto incluye una prueba opcional de teledetección. Esta medida permitirá medir remotamente los niveles de emisiones de partículas, gases y sonido de los vehículos en circulación. Sin embargo, su implementación dependerá de la decisión final que adopte la Comisión de Transporte de la UE.

Revisión de sistemas de asistencia y baterías

Las reformas también abarcan la revisión de los sistemas de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS, que incluyen sensores, radares y cámaras en los coches modernos. Estos sistemas están diseñados para mejorar la seguridad en la carretera, con funciones como el control de mantenimiento de carril y el reconocimiento de señales de tráfico.

Otro punto crucial es la regulación del estado de las baterías de litio en vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables. Esta regulación pretende garantizar no solo un buen estado de las baterías, sino también la seguridad de los ocupantes y del resto de usuarios de la vía pública.

Por primera vez, la normativa permitirá realizar la ITV en un país comunitario diferente al de origen del vehículo. Esto significa que, en un sistema donde las pruebas son homologables entre todos los Estados miembros, se podrán emitir certificados de homologación en países distintos al de procedencia del vehículo, aunque con un plazo de seis meses antes de que deba realizarse la revisión definitiva en su país de origen.

Además, se busca regular la manipulación de los cuentakilómetros mediante la creación de una base de datos que registre los kilómetros recorridos en cada revisión, con el objetivo de minimizar el fraude.

A pesar de todas estas novedades, es importante señalar que las modificaciones no afectarán la periodicidad del calendario de revisiones, que seguirá siendo de cuatro años para la primera revisión desde la matriculación de vehículos nuevos, cada dos años a partir del cuarto año y anual a partir de los diez años del vehículo.

Estos cambios son un paso significativo hacia la modernización de la normativa de la ITV y tienen como objetivo mejorar la seguridad vial y reducir la contaminación en las carreteras europeas.