El entrenador del Real Oviedo, Guillermo Almada, ha enfatizado la necesidad de que su equipo muestre profesionalidad y rebeldía en el crucial partido contra el Getafe, que se llevará a cabo el próximo domingo en el estadio Carlos Tartiere a las 18:30 horas. A pesar de encontrarse en una situación delicada, con el descenso a la vista, Almada ha instado a sus jugadores a defender el honor de la institución y su propia dignidad como futbolistas.
Durante la rueda de prensa celebrada en El Requexón antes del último entrenamiento de la semana, Almada subrayó la importancia de representar a una «institución muy prestigiosa». «Hacemos lo que nos gusta, que es jugar al fútbol. Hay cosas importantes que debemos demostrar. Tenemos que defender ese porcentaje ínfimo que tenemos», afirmó el técnico uruguayo.
El reto del Getafe y la situación del equipo
El Real Oviedo se enfrenta a un Getafe que le saca dieciséis puntos en la clasificación y que, según Almada, es un «rival complicado» con un estilo de juego difícil. «Tienen buenos futbolistas y un entrenador que lleva un proceso largo de trabajo. Para el Oviedo, cualquier rival es complicado», añadió. Este encuentro es crucial, ya que el equipo necesita al menos puntuar para evitar el descenso matemático a Segunda.
Respecto a su futuro en el club, Almada destacó que no hay novedades y que hasta que no termine la temporada no desea opinar sobre su continuidad, a pesar de que desde la dirección del club se da por sentado que seguirá al mando. «Soy lo menos importante. Analizaremos lo que nos condujo a esta situación y sacar los errores para no volver a cometerlos», concluyó.
En cuanto a la alineación, el técnico confirmó que el belga Leander Dendoncker será la única baja para este decisivo encuentro. El Real Oviedo espera contar con el apoyo de su afición para enfrentar un partido que podría ser determinante en su lucha por permanecer en la categoría.
