La hidratación es esencial para mantener la salud, pero la manera y el momento de consumir agua pueden tener implicaciones importantes para nuestra digestión. En este contexto, el psiconeuroinmunólogo Xevi Verdaguer ha abordado recientemente en sus redes sociales una inquietud común: ¿es malo beber agua antes de las comidas?
Verdaguer explica que, en general, si no se sufre de ninguna afección digestiva, no hay ningún problema en beber agua antes de comer, ya que esto no reduce el ácido estomacal. Sin embargo, advierte que para quienes padecen hipoclorhidria, una condición caracterizada por niveles bajos de ácido clorhídrico en el estómago, la situación es diferente. En estos casos, ingerir agua justo antes de las comidas podría diluir aún más la ya escasa producción de ácido, dificultando la digestión.
Entendiendo la hipoclorhidria y sus efectos
La hipoclorhidria puede dar lugar a problemas digestivos severos y deficiencias nutricionales, lo que aumenta la susceptibilidad a infecciones. Según la Clínica Universidad de Navarra, el ácido clorhídrico es fundamental no solo para la digestión adecuada de los alimentos, sino también para la absorción de nutrientes vitales, como el calcio, el hierro y la vitamina B12.
Los síntomas más comunes de esta condición incluyen hinchazón abdominal y gases frecuentes. Además, Verdaguer señala que el estrés y las infecciones intestinales son las causas más comunes de hipoclorhidria. «Si la hipoclorhidria es por estrés, o si padeces una infección, es mejor que busques ayuda profesional», recomienda.
La importancia de la hidratación continua
A pesar de las advertencias sobre el consumo de agua antes de las comidas, Verdaguer enfatiza que la hidratación es crucial a lo largo del día. Muchas personas no se dan cuenta de que la sensación de sed aparece solo cuando ya están entre un 2 y un 5% deshidratadas. «Si esperas a tener sed para hidratarte, ya vas tarde», advierte.
El experto agrega que el color de la orina puede ser un buen indicador de la hidratación. «El color correcto de la orina debe ser amarillo claro durante el día. Al levantarnos, va a ser más oscura, pero solo en ese caso», afirma. Si la orina es transparente, sugiere que se ha eliminado demasiada agua y sin minerales, lo que no es un buen signo.
Finalmente, además del agua, es importante considerar que hay alimentos como frutas, verduras y legumbres que también aportan líquidos y minerales esenciales, contribuyendo a una adecuada hidratación y a evitar la deshidratación.
