La comunidad deportiva de Lanzarote se encuentra de luto tras el fallecimiento de Lolina Curbelo, una de las figuras más influyentes en la promoción de la gimnasia en la isla, quien dejó un legado imborrable en el deporte femenino. Curbelo, a los 82 años, dedicó su vida a formar y empoderar a numerosas generaciones de niñas y jóvenes, convirtiéndose en una pionera en un ámbito donde su voz era un eco en el desierto.
Su revolución comenzó en el ámbito local, desde la colchoneta y el pabellón hasta las escuelas y los barrios de Lanzarote. En una época en la que el deporte femenino apenas era reconocido, Lolina apostó por la gimnasia rítmica cuando pocos lo hacían, transmitiendo su pasión y energía a quienes la rodeaban. No solo enseñaba técnicas deportivas, sino que también inculcaba valores como la confianza en uno mismo, la importancia del trabajo en equipo y la perseverancia en la lucha por objetivos.
Un legado que perdura
Gracias a su dedicación, Lanzarote vio nacer clubes y el crecimiento de festivales, siendo el Festival de Gimnasia Lolina Curbelo un símbolo de su labor, que lleva su nombre desde hace más de treinta años. Este evento no es solo una celebración de la gimnasia, sino un testimonio del impacto que tuvo en la vida de tantas mujeres, quienes se sintieron más fuertes, libres y visibles a través del deporte.
En su vida personal, Lolina encontró su mayor orgullo en su familia. Junto a Román Cabrera Viera, compartió no solo su amor por el deporte, sino también un compromiso profundo con su comunidad. Era madre de Nuria Cabrera, exconcejala, y suegra de Miguel Ángel Leal, una conexión que subraya su influencia en el ámbito público. Su legado va más allá de la gimnasia; es un ejemplo de compromiso y dedicación hacia el bienestar colectivo.
Reconocimientos y despedidas
La noticia de su fallecimiento ha generado reacciones de pesar en toda la isla. Oswaldo Betancort, presidente del Cabildo de Lanzarote, expresó su condolencia y destacó el papel fundamental de Lolina en el desarrollo de la gimnasia en la isla, subrayando su labor ejemplar y su contribución a la sociedad lanzaroteña. Por su parte, Juan Monzón, consejero de Actividad Física y Deportes, afirmó que su partida representa un duro golpe para el deporte en Lanzarote y resaltó que su legado marca un rumbo a seguir en la promoción del deporte.
Desde la Federación Canaria de Gimnasia, también se ha manifestado el profundo pesar por la pérdida de una figura crucial en la historia de la gimnasia en Canarias, reconociéndola como un referente indiscutible en el deporte de Lanzarote. La isla la despide, pero su influencia permanece viva en cada niña que levanta una cinta con ilusión y en cada vecina que se atreve a ocupar su lugar en la comunidad.
Lolina Curbelo no solo fue una promotora deportiva; fue una semilla de cambio que floreció en el corazón de Lanzarote y en la vida de innumerables mujeres que, gracias a su ejemplo, continúan luchando por sus sueños.
