El Congreso y el Senado: diferencias en el trámite de leyes

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, manifestó el pasado 31 de julio de 2023 su preocupación por la situación de las leyes que el Congreso ha aprobado y que se encuentran «bloqueadas» en la mesa del Senado. Durante su balance político anual, Feijóo se preguntó qué sucedería si la mesa del Senado decidiera no tramitar las leyes provenientes del Congreso, sugiriendo que este hecho podría llevar a acciones legales. Sin embargo, su afirmación omite un aspecto fundamental: los procedimientos que rigen el funcionamiento de ambas Cámaras son diferentes.

Procedimiento legislativo en el Congreso y el Senado

El procedimiento legislativo ordinario establece que los textos aprobados en el Congreso se envían al Senado, donde pueden ser aprobados, enmendados o vetados. Si el Senado no introduce enmiendas, el texto se considera aprobado. En caso de que sí lo haga, el Congreso debe votar dichas enmiendas y estas se aprueban por mayoría simple, según el artículo 123 del Reglamento del Congreso. Si el Senado decide vetar un texto legislativo, el Congreso tiene la capacidad de aprobarlo con mayoría absoluta o simple, transcurridos dos meses, de acuerdo al artículo 122 del mismo reglamento.

Por otro lado, el Senado tiene un plazo de dos meses, desde la recepción de un texto legislativo del Congreso, para decidir su destino. El artículo 106 del Reglamento del Senado establece que la mesa del Senado no puede simplemente rechazar un texto, sino que debe tomar una decisión activa sobre él. Esto contrasta con el procedimiento del Congreso, donde la falta de un plazo delimitado permite que la mesa prorrogue el tiempo para la presentación de enmiendas, lo que puede dar lugar a que ciertos textos permanezcan sin tramitar durante períodos prolongados.

La percepción de bloqueo en el Congreso

Feijóo criticó esta situación, señalando que existen leyes que han recibido más de 50 prórrogas, lo que, a su juicio, equivale a un bloqueo. En junio de este año, el Congreso admitió a trámite una reforma del Reglamento del Congreso propuesta por el PP, destinada a establecer un plazo límite para la tramitación de leyes, similar al que existe en el Senado. No obstante, esta reforma aún no ha sido aprobada.

El profesor de ciencia política de la Universidad Rey Juan Carlos, Javier Lorente, comentó que la práctica de prorrogar el plazo para presentar enmiendas es habitual en el Congreso y, a menudo, resulta en que nunca se alcanza un texto definitivo para someter a votación. Según Lorente, esta práctica «está mal hecha» y sería beneficioso que existiera una doctrina del Tribunal Constitucional que limitara las prórrogas de manera general.

El experto también opina que no sería deseable que la mesa del Senado pudiera bloquear leyes, ya que, al tener un sistema mayoritario frente al sistema proporcional del Congreso, podría derivar en una representación distorsionada de las decisiones legislativas. Así, la dinámica entre ambas Cámaras sigue siendo un tema de debate y análisis en el ámbito político español.