Las residencias de mayores en España enfrentan un desafío alarmante debido a la escasez de personal sanitario, situación que podría requerir la incorporación de hasta 100.000 profesionales en los próximos ocho años. Esta carencia es objeto de preocupación por parte de los sindicatos, que han estado denunciando la falta de trabajadores y las precarias condiciones laborales en el sector.
Según Juani Peñafiel, responsable de Residencias y Centros de Día Privados y Concertados de la Comunidad de Madrid, es crucial «profesionalizar» el sector, lo que implica no solo una mejora en la formación, sino también un aumento en los salarios de los trabajadores. La alta carga de trabajo y los salarios insuficientes son dos de las principales razones que explican la escasez de personal en estas instalaciones.
Impacto en la atención a los residentes
Los profesionales de la salud advierten que esta falta de personal repercute negativamente en la atención que reciben los ancianos, muchos de los cuales son altamente dependientes. «Somos los pies, las manos, los ojos, los oídos, la boca… de esa persona», señala Peñafiel, subrayando la importancia del trabajo que realizan.
Ante la creciente necesidad de atención, algunas residencias han comenzado a recurrir a gerocultoras para cubrir las funciones que tradicionalmente desempeñan enfermeras y auxiliares. Estos trabajadores, también conocidos como cuidadores de personas de la tercera edad, se encargan de la atención diaria de los residentes, incluyendo tareas como ayudarles a levantarse, bañarse, comer y vestirse. Sin embargo, la demanda de auxiliares y especialistas sigue siendo alta.
Actualmente, el 85% de los empleados en estos centros son mujeres, lo que resalta la necesidad de refuerzos en un contexto donde la población envejece y se vuelve más dependiente.
Requisitos y medidas para atraer talento
Para trabajar en una residencia, ya sea de gestión pública o privada, es imprescindible contar con el Certificado de Profesionalidad de Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes en Instituciones Sociales. Esta acreditación es esencial para poder desempeñar funciones en cualquier centro residencial, garantizando así una atención de calidad a los residentes.
Con el fin de atraer a los jóvenes hacia este sector, los profesionales de atención a la dependencia han propuesto diversas medidas. Peñafiel sugiere que transformarlo en un «sector atractivo» podría ser una solución viable. Destaca que trabajar en este ámbito puede ofrecer menos carga física y la posibilidad de un empleo estable y fijo en el futuro. «A nuestros mayores habrá que cuidarlos siempre», concluye.
