Alerta de una farmacéutica sobre riesgos alimentarios en la playa

Con la llegada de agosto y millones de españoles dirigiéndose a las playas, la costumbre de preparar la nevera portátil para un día de sol y mar se convierte en rutina. Sin embargo, la farmacéutica Claudia Vega ha lanzado una advertencia en redes sociales sobre los peligros de consumir ciertos alimentos en estas condiciones, donde las altas temperaturas pueden provocar serias intoxicaciones alimentarias.

Los peligros de la tortilla y la ensaladilla

Entre los platos más destacados que menciona Claudia Vega se encuentran la tortilla de patatas y la ensaladilla rusa, ambos con un punto en común: el huevo. «La tortilla poco hecha incrementa el riesgo de sufrir salmonelosis», explica la farmacéutica, enfatizando que la Salmonella es responsable de muchas intoxicaciones alimentarias en verano. Para asegurar su inocuidad, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda que la tortilla alcance una temperatura interna de al menos 70 °C.

La ensaladilla rusa también presenta riesgos, ya que contiene mayonesa, que a menudo incluye huevo crudo. «Las salsas caseras con huevo son especialmente peligrosas», advierte. Con el calor de la playa, la proliferación bacteriana se acelera, por lo que es mejor optar por versiones sin mayonesa o usar mayonesas industriales, que ofrecen mayores garantías de seguridad.

El riesgo del pescado crudo y el pollo empanado

Otro consejo sorprendente de la farmacéutica es evitar llevar a la playa pescados o mariscos crudos, como el sushi o el ceviche. En este caso, el riesgo no proviene de una bacteria, sino de un parásito: el anisakis. Este organismo puede causar trastornos digestivos severos y reacciones alérgicas. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) establece que el pescado crudo debe ser congelado a -20 °C durante al menos cinco días para ser seguro, algo difícil de garantizar en un día de playa.

Además, la advertencia sobre el pollo empanado es relevante. Aunque es un plato muy habitual en los picnics de playa, «el empanado puede retener la humedad, convirtiendo el filete en un entorno ideal para la proliferación de microorganismos como la Listeria o la Salmonella«, señala Claudia Vega. Para minimizar los riesgos, es fundamental que los filetes estén bien cocinados y se mantengan refrigerados.

Disfrutar de una comida casera en la playa es posible, pero requiere una planificación meticulosa. Ante cualquier duda, es preferible optar por alimentos que se adaptan mejor al calor, como frutas enteras, bocadillos de embutidos curados o frutos secos. Como concluyen los expertos en salud, la prevención y una correcta elección de los alimentos son claves para que un día de playa no termine en una visita a urgencias.