El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este martes el nombramiento de Jorge Pérez como nuevo «director del Gabinete del director del Gabinete del presidente del Gobierno», una propuesta del ministro de Presidencia, Félix Bolaños. Pérez, quien se desempeñaba desde marzo de 2024 como asesor del grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados, sustituye a Ana Rui Pérez, recientemente designada por Pedro Sánchez para liderar una nueva Secretaría General de Relaciones Institucionales y Ciudadanía.
Pérez asume un rol que no es nuevo, pero que generó controversia el año pasado cuando Diego Rubio, actual director del Gabinete, solicitó una persona de máxima confianza para ayudarle en sus funciones. Este puesto había quedado vacante tras la gestión de Iván Redondo, quien no tuvo un asesor en ese nivel. La reestructuración de Moncloa continúa, eliminando el área que dirigía Francisco Salazar tras su polémico cese a principios de julio.
Crecimiento del personal de confianza en el Gobierno
La figura del «director del Gabinete del director del Gabinete» se instauró durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero y se mantuvo durante el primer mandato de Mariano Rajoy. La vicepresidenta de aquel momento, Soraya Sáenz de Santamaría, eligió a Valentina Martínez para dicho puesto en 2012, quien luego se convirtió en diputada nacional con el PP en las legislaturas siguientes.
El aumento del personal en el Ejecutivo de Sánchez es notable, ya que según los últimos datos disponibles, a fecha de 1 de junio de 2024, los 22 ministerios cuentan con un total de 1 262 asesores y empleados de confianza, lo que representa un incremento de 52 respecto a la anterior legislatura. Solo el Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, bajo la dirección de Bolaños, tiene 613 asesores, casi la mitad del total.
El número de funcionarios de libre designación, que son colocados en sus puestos mediante criterios discrecionales, ha alcanzado los 1 289, un incremento de 900 desde mediados de 2023. Este crecimiento del personal cercano al Gobierno ha suscitado críticas sobre el uso del sistema de libre designación, y el nombramiento de asesores en puestos eventuales, la mayoría de nivel 30, el más alto en la Administración.
Impacto en los presupuestos y la gestión pública
Las cifras de personal de confianza y altos cargos han alcanzado máximos históricos, con un total de 799 altos cargos en la actualidad. Este aumento ha tenido un impacto significativo en los presupuestos del Gobierno, con una nómina de más de 166 millones de euros destinada al personal de confianza y los cargos del Ejecutivo, un 44% más que en 2018, el año en que Sánchez accedió por primera vez a La Moncloa.
El gasto en asesores ha subido de 43,9 millones de euros a 78,2 millones de euros, lo que se produce en un contexto de incertidumbre política y económica, con el Ejecutivo y el PSOE lidiando con escándalos de corrupción y un debilitamiento de los apoyos parlamentarios. La situación plantea preguntas sobre la sostenibilidad de esta estructura y su capacidad para responder a los desafíos actuales del país.
