La milanesa: un plato con historia y cinco recetas para disfrutar

La milanesa, ese delicioso filete de carne empanado, se ha convertido en un símbolo gastronómico en varios países, especialmente en Argentina, donde se consumen 300 millones de kilos anualmente, lo que equivale a aproximadamente 11,4 kilos por persona. Este plato no solo es un manjar, sino que también cuenta con una rica historia que ha sido recopilada en el libro Milanesas, escrito por el historiador argentino Felipe Pigna y el chef Christian Petersen.

En el libro, Petersen no duda en afirmar que “los argentinos somos los maestros en hacer las mejores milanesas del mundo”, equiparando su importancia a la del mate, el fútbol y el tango. El 3 de mayo se celebra en Argentina el Día Nacional de la Milanesa, un homenaje a este plato que también tiene sus raíces en la tradición culinaria europea.

Un origen disputado

Los orígenes de la milanesa son objeto de debate. Algunos la atribuyen a Austria, donde se conoce como Wiener Schnitzel, y celebran un festival en su honor cada 9 de noviembre. Otros la consideran de origen italiano, con la versión siciliana llamada cotoletta alla messinese como precursora. Según el investigador Pietro Verri, el registro más antiguo de un plato similar data de 1134 y se menciona en su obra La historia de Milán.

La llegada de la milanesa a Argentina se dio a finales del siglo XIX gracias a la inmigración italiana. La primera receta documentada en el país aparece en el libro La perfecta cocinera argentina, publicado en 1888, y firmado por Teófila Benavento, un seudónimo de una dama de la alta sociedad porteña. Desde entonces, este plato ha evolucionado y se ha integrado en la cultura culinaria argentina.

La milanesa perfecta

La milanesa ideal es un arte que se cultiva en los hogares argentinos. Para lograrla, es fundamental elegir la carne adecuada, que puede ser de varios cortes como el filete de nalga, peceto, o bola de lomo. La carne debe estar limpia de nervios y a temperatura ambiente antes de ser empanada. El huevo, un ingrediente esencial, debe ser fresco para garantizar una buena cobertura.

El ajo y el perejil son otros elementos clave que aportan sabor, mientras que el aceite de oliva virgen extra es la mejor opción para freír. La fritura debe hacerse en una sartén alta, con suficiente aceite y a una temperatura de 180 °C, evitando pinchar la milanesa para mantener su jugo. Para aquellos que desean experimentar, aquí presentamos cinco recetas variadas de milanesas.

Recetas de milanesas

Milanesa tradicional: Para esta receta, necesitarás 4 filetes de nalga, 4 huevos, ajo, perejil, mostaza de Dijon, sal, pimienta, harina, pan rallado y limón. Limpia los filetes, bate los huevos con los condimentos, empana y fríe hasta dorar.

Milanesa rellena: Utiliza 4 filetes de nalga, jamón cocido, queso mozzarella y albahaca. Estira cada filete, coloca el relleno, cierra y empana antes de freír.

Milanesa de pollo: Requiere 4 pechugas de pollo, jamón, mozzarella y huevos. Abre las pechugas, coloca el relleno, empana y cocina en sartén y horno.

Milanesa de lenguado: Necesitarás filetes de lenguado, huevos, mostaza, eneldo y miga de pan brioche. Empana y fríe, luego sirve con un toque de manteca y alcaparras.

Milanesa de cerdo estilo tonkatsu: Usa carré de cerdo, sal, harina, huevos, panko y salsa tonkatsu. Fríe a baja temperatura y sirve en un sándwich con repollo y salsa.

La milanesa es más que un simple plato; es una experiencia cultural que refleja la historia y la identidad de un país. Cada bocado cuenta una historia que une a generaciones en torno a la mesa.