El Girona FC ha confirmado la rescisión del contrato de Valery Fernández, poniendo fin a una etapa de seis años en la que el jugador se ha convertido en uno de los referentes de la cantera ‘blanc-i-vermella’. Esta decisión marca un nuevo rumbo tanto para el club como para el jugador, quien ha acumulado un total de 140 partidos oficiales con el equipo.
Valery, natural de L’Escala, debutó con el primer equipo en 2018, a la temprana edad de 19 años, en un partido de la Copa del Rey contra el Deportivo Alavés. Poco después, hizo su aparición en LaLiga frente al Atlético de Madrid. A lo largo de su trayectoria, ha vivido momentos memorables, incluyendo ascensos y la histórica clasificación europea del Girona en la temporada 2023/2024, donde destacó al marcar goles ante el FC Barcelona y el Atlético, incluso portando el brazalete de capitán en ocasiones clave.
Un futuro en La Romareda
El futuro de Valery parece dirigirse hacia La Romareda, donde se espera que firme con el Real Zaragoza. Aunque aún se aguarda el anuncio oficial, el club aragonés le ha propuesto un contrato por tres temporadas dentro de un ambicioso proyecto que busca el regreso a Primera División. Su experiencia en la máxima categoría y su versatilidad para jugar como carrilero o extremo son activos valiosos para el Zaragoza.
Durante la pasada campaña, Valery fue cedido al RCD Mallorca en busca de minutos, ya que el entrenador Míchel no podía garantizarle protagonismo en el nuevo proyecto del Girona, centrado en la competición europea. Sin embargo, una lesión en el hombro le ha limitado durante la presente pretemporada, lo que ha acelerado su salida del club catalán.
Un legado imborrable
El Girona ha expresado su gratitud a Valery en un comunicado, señalando que “siempre será tu casa”. En este mensaje, el club ha recordado algunos de los hitos más significativos del canterano, como su doblete en la Copa del Rey ante el Cádiz en 2021 y su icónico gol frente al Atlético en 2019 que quedará grabado en la memoria de los aficionados.
Con su salida, Valery se despide como el vigésimo jugador con más partidos en la historia del Girona y el quinto entre los jugadores gerundenses. Su compromiso y crecimiento a lo largo de las seis temporadas en el primer equipo han cultivado un profundo cariño entre la afición, que ha seguido de cerca su trayectoria.
Esta rescisión de contrato marca un cambio de ciclo para el Girona, que pierde a uno de sus jugadores más experimentados y queridos, dejando libre una ficha que podría facilitar nuevas incorporaciones en este tramo final del mercado de fichajes.
