Los salarios pactados en convenio en España han experimentado un incremento medio del 3,46% en julio, superando así el aumento del 3,39% registrado en junio y la tasa interanual del IPC adelantado, que se situó en el 2,7%. Este dato, que está pendiente de confirmación definitiva por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE), forma parte de la estadística de negociación colectiva que proporciona mensualmente el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
El aumento medio reportado en julio se alinea con el marco establecido en el V Acuerdo Interconfederal de Negociación Colectiva (AENC), que prevé incrementos salariales del 3% para 2025. Este acuerdo contempla también una cláusula de revisión salarial que podría añadir hasta un 1% adicional en caso de que la inflación se desvíe de las previsiones. Es importante señalar que una parte significativa de los convenios se había establecido en ejercicios anteriores, aunque afectan a 2025. Hasta junio, se habían registrado 2 753 convenios con efectos económicos en ese año.
A pesar de esta tendencia positiva, solo 360 de estos convenios se firmaron en 2023, con una subida salarial media del 4,29%, un incremento notablemente superior al IPC adelantado de junio. Sin embargo, desde enero hasta julio, la mayoría de los convenios carecen de cláusula de revisión salarial, con el objetivo de evitar la pérdida de poder adquisitivo. Solo el 23% de los convenios incluye alguna garantía salarial, y de estos, 329 aplican de forma retroactiva.
La situación de los convenios con cláusulas de revisión afecta a más de tres millones de trabajadores, lo que representa el 34,9% del total. Aunque esta cifra es inferior a la registrada en junio, sigue siendo notablemente mayor que la de diciembre de 2023.
Además, la estadística del Ministerio de Trabajo revela que hasta julio se registraron 244 inaplicaciones de convenios, lo que representa una reducción del 42,2% en comparación con el mismo periodo de 2024. Estas inaplicaciones, conocidas como ‘descuelgues’, afectaron a 11 613 trabajadores, lo que significa un descenso del 29% respecto al año anterior. Este ajuste implica una revisión de las condiciones laborales dentro de las empresas, lo cual podría tener un impacto significativo en el futuro del mercado laboral español.
