El Celta de Vigo ha cerrado la incorporación de cuatro nuevos jugadores, entre ellos el portero rumano Ionut Radu y los atacantes Bryan Zaragoza, Ferran Jutglà y Borja Iglesias, en un movimiento que ilusiona a la afición celeste. Estos fichajes llegan en un momento crucial, ya que el equipo se prepara para su regreso a competiciones continentales tras ocho años de ausencia, desde que alcanzó las semifinales de la Liga Europa en 2016, donde se enfrentó al Manchester United de José Mourinho.
El director deportivo, Giráldez, ha jugado un papel fundamental en la construcción de este nuevo proyecto, especialmente tras el fracaso de la etapa del veterano entrenador Rafa Benítez, que dejó al club con un importante agujero financiero. La venta de su mayor promesa, el joven atacante Fer López, al Wolverhampton por casi 25 millones de euros ha permitido al Celta reforzar su línea de ataque con jugadores que se adaptan perfectamente a su estilo de juego.
La llegada de Ferran Jutglà, procedente del Brujas, y Bryan Zaragoza marca un nuevo horizonte para el equipo. Ambos han sido convencidos por Iago Aspas, quien, al igual que hizo en el pasado con otros jugadores, les ha llamado personalmente para animarles a unirse al proyecto celeste en Balaídos.
Un proyecto en consolidación
El segundo proyecto de la era Giráldez se mantiene firme, con una base sólida compuesta por jóvenes talentos como Yoel Lago y Javi Rodríguez, que han demostrado ser valiosos aliados para los experimentados Marcos Alonso y Carl Starfelt. La continuidad del centrocampista Ilaix Moriba, con la opción de compra de seis millones de euros ejercida tras su cesión del Leipzig, y el regreso de Borja Iglesias también refuerzan las esperanzas del celtismo.
La afición confía en que la llegada de un defensa central complete la plantilla. Giráldez y la dirección deportiva están a la expectativa de poder fichar al exrojiblanco César Azpilicueta, quien podría reencontrarse en el vestuario celeste con Marcos Alonso, con quien ya compartió equipo en el Chelsea.
Las expectativas son altas y el Celta se prepara para un año lleno de retos en su ansiado regreso a la elite del fútbol europeo. La afición espera que estos movimientos se traduzcan en resultados y que el club recupere su lugar en la historia del fútbol español.
