La ONU declara hambruna en Gaza y la califica como crimen de guerra

La Organización de las Naciones Unidas ha declarado oficialmente la hambruna en la gobernación de Gaza, un territorio que se encuentra en una situación crítica, donde más del 20% de los hogares carecen de acceso a alimentos. Esta declaración, emitida el 16 de octubre de 2023, se basa en los parámetros establecidos por la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC), que indica que el enclave palestino se encuentra en la fase 5, reflejando la falta extrema de acceso a alimentos y agua, un desplazamiento masivo de la población y una alta tasa de mortalidad.

El informe de la Comisión de Revisión de la Hambruna es contundente al afirmar que esta crisis alimentaria ha sido «creada por el hombre», lo que implica que puede ser revertida. La ONU advierte que cualquier demora en la entrega de ayuda humanitaria podría resultar en un incremento inaceptable de muertes relacionadas con la hambruna. En este contexto, se prevé que las condiciones puedan deteriorarse aún más en regiones como Deir al-Bala y Jan Yunis en las próximas semanas.

Impacto devastador de la crisis alimentaria

La situación en Gaza se ha agravado debido a la continua ofensiva israelí, que ha dejado cerca de 62.200 muertos en menos de dos años. Según los datos proporcionados por la ONU, más del 30% de los niños menores de cinco años sufren de desnutrición aguda, lo que pone de manifiesto el impacto devastador de esta crisis. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha calificado la situación como un «fracaso para toda la humanidad», subrayando que la hambruna no se trata solo de la falta de alimentos, sino de un colapso deliberado de los sistemas necesarios para la supervivencia humana.

Guterres ha instado a la comunidad internacional a actuar con urgencia, señalando que «la gente se está muriendo de hambre» y que todos aquellos con la responsabilidad de intervenir están fallando. En su declaración, enfatizó que Israel, como potencia ocupante, tiene obligaciones bajo el derecho internacional, que incluyen la distribución de alimentos y medicinas a la población civil de Gaza.

Responsabilidades y demandas de alto el fuego

El jefe de la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Volker Turk, ha apuntado directamente a Israel como responsable de la situación de hambruna, sugiriendo que existen «indicios constituyentes de un crimen de guerra» por parte del ejército israelí. Turk ha acusado al Gobierno de restringir ilegalmente la entrada y distribución de ayuda humanitaria y otros bienes de primera necesidad para la población civil. Por su parte, el jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, ha expresado que «ya es suficiente» y ha instado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a tomar medidas inmediatas para abordar la crisis.

Las principales organizaciones humanitarias internacionales también han condenado la situación en Gaza, calificándola como «manufacturada por Israel» y advirtiendo que sus efectos serán irreversibles para muchos niños. En este contexto, varias agencias y organismos de la ONU han reclamado un alto el fuego inmediato para permitir la llegada de ayuda humanitaria a los afectados.

Israel ha rechazado categóricamente la declaración de estado de hambruna, argumentando que «no refleja la realidad sobre el terreno». Las autoridades israelíes han estado repudiando las acusaciones sobre el bloqueo durante semanas, mientras la comunidad internacional observa con creciente preocupación el deterioro de la situación humanitaria en Gaza.