Melilla se une al juego de la biodiversidad para concienciar

Durante el mes de agosto, Melilla ha sido escenario de una emocionante iniciativa que busca concienciar a la población sobre la importancia de la biodiversidad local. La Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza, junto con las empresas Talher y La Casa del Detalle, ha organizado el gran juego de la biodiversidad, un evento lleno de diversión, retos y aprendizajes que ha atraído a participantes de todas las edades.

Un mes de actividades lúdicas y educativas

Desde su inicio el 9 de agosto de 2023 en la playa de San Lorenzo, el gran juego ha recorrido diferentes playas de la ciudad autónoma, culminando su última edición en la playa del Hipódromo. Este juego, diseñado como un juego de la oca a tamaño real, permite a los participantes conocer de manera dinámica y entretenida los secretos de su entorno natural. En cada casilla del juego, los asistentes se enfrentan a desafíos relacionados con la biodiversidad melillense, abordando temas como la conservación de especies en peligro y la identificación de especies invasoras, como el cangrejo azul.

La coordinadora del juego, Lucía Rubio, ha expresado su satisfacción por la respuesta de la comunidad, destacando que cada año más jóvenes se suman a la actividad y demuestran un mayor conocimiento sobre el medio ambiente. «No solo los niños, también muchos padres se interesan y aprenden junto a ellos», comentó Rubio, quien subrayó la importancia de formar a las nuevas generaciones en el cuidado de la biodiversidad.

Campañas de concienciación en las playas

Además del gran juego, las playas de Melilla han acogido diversas campañas de concienciación medioambiental. Talleres de reciclaje han permitido a los niños transformar residuos en obras de arte, mientras que iniciativas como ‘Una playa sin colillas’ buscan reducir el impacto negativo de estos desechos en el ecosistema. Los participantes que utilicen los ceniceros de playa recibirán a cambio bolsas reutilizables de algodón, fomentando así el uso responsable de materiales.

La campaña Melilla Recicla se ha reactivado este mes, con el objetivo de fomentar la conciencia ecociudadana y promover buenas prácticas en la gestión de residuos. Desde el 25 de julio hasta el 29 de agosto, se han instalado carpas informativas en las playas, ofreciendo recursos y actividades lúdicas para educar a los bañistas sobre el tratamiento adecuado de los residuos generados durante su estancia en la playa.

Con un presupuesto de 25.000 euros a cargo de Ecoembes, esta campaña no solo busca gestionar residuos, sino también educar a futuros educadores y ciudadanos más responsables. Durante todo el mes, se han llevado a cabo actividades todos los jueves, viernes, sábados y domingos, permitiendo que las familias participen y aprendan sobre la importancia de cuidar su entorno.

Así, Melilla se posiciona como un referente en la educación ambiental, impulsando actividades que unen diversión y aprendizaje para sensibilizar a la comunidad sobre la necesidad de conservar la biodiversidad y proteger el medio ambiente. La respuesta de los melillenses muestra que el compromiso con la naturaleza se está arraigando en las nuevas generaciones, asegurando un futuro más sostenible para todos.