Pepe Solla, el reconocido chef gallego, ha inaugurado una nueva taberna dentro de su emblemático restaurante Casa Solla, ubicado en Poio, Pontevedra. Este establecimiento, que conserva la estrella Michelin más antigua de Galicia desde 1980, busca ofrecer una experiencia gastronómica más accesible al público, manteniendo la calidad que caracteriza a su cocina.
Un legado familiar en la gastronomía
La historia de Solla está profundamente arraigada en la tradición culinaria de su familia. Desde la infancia, creció en un entorno donde la cocina era el corazón del hogar. Sus abuelos, que tenían un merendero, y sus padres, quienes heredaron la casa familiar, siempre han estado vinculados al mundo de la gastronomía. “Cuando mis padres se casaron, pidieron como herencia adelantada esta casa y aquí, en el mismo espacio donde acabo de abrir la nueva taberna, empieza nuestra historia en 1961”, relata el chef.
A pesar de que inicialmente no le atraía la cocina, la curiosidad lo llevó a involucrarse en el restaurante familiar. “Primero empecé en la parte dulce y luego en la salada”, recuerda con una sonrisa, subrayando la evolución que ha experimentado desde entonces.
Innovación en la cocina y el vino
La visión de Solla ha ido más allá de la cocina tradicional. Durante su carrera, ha sido pionero en la relación entre la cocina gallega y el vino, cofundando la Asociación Gallega de Sumilleres (AGASU) hace más de treinta años. “Coincidió con la eclosión de la D.O. Rías Baixas y empecé a relacionarme con el mundo del vino”, explica. Su enfoque ha permitido que su restaurante ofrezca una de las cartas de vinos más completas de España, con más de 2 000 referencias.
En su actual menú, Solla rinde homenaje a su legado familiar, manteniendo platos emblemáticos como el lenguado especial Solla y la salsa meunière. “La gente iba al restaurante de mis padres por el soufflé y el lenguado”, afirma. Además, destaca su compromiso con la pesca artesanal, colaborando estrechamente con pescadores locales para asegurar la frescura y calidad de los productos que sirven.
El chef ha implementado técnicas innovadoras en la pesca, como el desangrado de los pescados a bordo, algo que ha aprendido tras años de comunicación con su pescadero, Roberto Rodríguez. “Hablo más con Roberto que con Bego (su novia, la también cocinera Begona Rodrigo) porque cada día nos llamamos para ver cómo están las piezas”, confiesa.
La nueva taberna propone una carta más sencilla y accesible, con platos pensados para compartir, como empanadas y albóndigas. La cocina se realiza a la vista de los comensales, creando un ambiente cercano y acogedor. “Tengo la taberna con la mejor carta de vinos de toda España”, afirma Solla, destacando la variedad y calidad de las opciones disponibles.
Pepe Solla se ha convertido en un referente de la cocina gallega contemporánea, fusionando tradición e innovación. Su pasión por la gastronomía y su compromiso con los productos locales son prueba de su dedicación a la cocina y al legado familiar que ha cultivado a lo largo de los años.
