El brunch: ¿una moda insípida en la gastronomía española?

La tendencia del brunch ha ganado terreno en España desde principios de la década de 2010, un fenómeno que muchos consideran un intento de emular un estilo de vida cosmopolita. Esta práctica, que combina desayuno y almuerzo, ha sido objeto de críticas por su monotonía y la homogeneidad de sus sabores, generalmente asociados a una gastronomía globalizada y burguesa.

Un menú insípido

Los brunch suelen incluir ingredientes como aguacate, salmón ahumado, huevos benedictinos y salsas suaves como la holandesa, lo que resulta en una experiencia culinaria que muchos describen como aburrida. Los platos, a menudo compuestos por opciones acalóricas como sándwiches y ensaladas con carne de ave, carecen del carácter distintivo que se esperaría de la rica tradición gastronómica española. En lugar de la calidez de un desayuno auténtico, el brunch se siente como un destierro de sabores, donde la magdalena ha sido reemplazada por muffins de miga compacta.

Un desayuno con más sustancia

Contrario a la suavidad de los brunch, hay quienes defienden la tradición de los desayunos más sustanciosos, conocidos metafóricamente como de cuchillo y tenedor. Platos como el cap i pota, el fricandó o el bacalao a la llauna no solo ofrecen una explosión de sabor, sino que también son ideales para levantar el ánimo en un día lluvioso. La combinación de una tortilla de patatas, siempre con cebolla, acompañada de un buen vino del Bierzo o un cava catalán, resulta mucho más atractiva que los típicos platos de brunch.

El brunch también fomenta sobremesas rápidas y silenciosas, lo que contrasta con la rica cultura de compartir comida en España. Mientras algunas modas gastronómicas, como las espumas o el sushi, parecen estar en declive, el brunch se mantiene presente, reflejando una sociedad que ha optado por lo superficial en lugar de lo auténtico. A pesar de su popularidad, es posible que el brunch acabe relegando los desayunos tradicionales a un plano casi clandestino.

La falta de propuestas memorables en los brunch puede llevar a que estos sean recordados como una experiencia efímera, donde la saciedad se logra sin que los platos dejen una huella en la memoria. A medida que la cultura gastronómica evoluciona, muchos esperan que la autenticidad prevalezca sobre las modas pasajeras, confiando en que la verdadera esencia de la cocina española se imponga sobre lo efímero y superficial.