Las relaciones entre Rusia y China han alcanzado un nivel sin precedentes, según declaraciones del presidente ruso, Vladimir Putin, durante su visita a Pekín. Esta afirmación se produjo en el marco de un encuentro con su homólogo chino, Xi Jinping, donde ambos líderes destacaron la naturaleza estratégica de sus lazos.
En la conversación pública previa a la reunión bilateral, Putin subrayó que “nuestra estrecha comunicación refleja la naturaleza estratégica de los lazos ruso-chinos, que actualmente se encuentran en un nivel sin precedentes”. Esta declaración fue reciprocada por Xi, quien resaltó la “colaboración estratégica completa” entre ambas naciones.
Colaboración y tensiones globales
En un contexto de creciente tensión con Occidente, Xi enfatizó su disposición a “fortalecer los intercambios” y mejorar la coordinación con Moscú. Durante la reunión, también se abordó la necesidad de cooperar en la “construcción de un sistema de gobierno global más justo y razonable”, un mensaje que, aunque no fue dirigido explícitamente, parece apuntar a las políticas de Estados Unidos y sus aranceles.
En la reciente cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) celebrada en Tianjin, Xi instó a los países miembros a defender la globalización y oponerse a la «hegemonía» occidental, rechazando así la mentalidad de la Guerra Fría y la confrontación entre bloques. Esta postura se ve reflejada en el clima de tensión entre China y Estados Unidos, especialmente tras la imposición de aranceles que afectaron a países como India por sus compras de petróleo ruso.
La guerra de Ucrania también ha generado un enfrentamiento no solo entre Europa y Rusia, sino también entre China y Occidente. A pesar de su proclamada neutralidad, China ha sido acusada de brindar apoyo a Moscú, lo que complica aún más su posición en el conflicto.
Desarrollo de las relaciones y comercio bilateral
En su encuentro, Xi y Putin reafirmaron que las relaciones entre China y Rusia han resistido la prueba de los cambios internacionales, caracterizándose por ser una buena vecindad y una colaboración mutuamente beneficiosa. “Las relaciones de cooperación estratégica completa han dado lugar a resultados beneficiosos para ambas potencias”, destacó Xi.
Putin llegó a China el domingo 1 de septiembre de 2024 para asistir a la OCS y el miércoles 3 de septiembre participará en un gran desfile militar en Pekín, con motivo del 80 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico y la victoria de ambos países sobre Japón. Este evento también simboliza la fuerte alianza entre Rusia y China en un contexto de confrontación global.
El Kremlin ha afirmado que esta “relación sin precedentes” se fortalece gracias a la coordinación entre los gobiernos de ambos países, así como a través de diversas comisiones intergubernamentales. En total, hay en marcha más de 80 comisiones menores, subcomisiones y grupos de trabajo que facilitan un intercambio fluido.
En términos de comercio, China ocupa el primer lugar entre los socios comerciales de Rusia, que se sitúa en la quinta posición entre las contrapartes comerciales de la República Popular. Según el servicio de prensa de la Presidencia rusa, el comercio bilateral creció un 7,5% en 2024, alcanzando un récord de 244.900 millones de dólares. Además, se destacó que más del 95% de los pagos se realizan en rublos y yuanes, lo que evidencia un incremento en la cooperación financiera.
El sector energético es el más visible en esta colaboración, con Rusia como uno de los principales proveedores de recursos energéticos a China. En 2024, China se convirtió en el principal importador de gas y petróleo a través de tuberías, y también ocupó posiciones destacadas en la importación de carbón y gas natural licuado.
