El juicio contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, acusado de orquestar un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022, dio inicio este martes en la Corte Suprema de Brasil. Desde Estados Unidos, donde se encuentra negociando sanciones contra su país, su hijo, Eduardo Bolsonaro, se pronunció en redes sociales afirmando que «comenzó la inquisición». La sesión inaugural, que marcó el comienzo de la fase final del proceso, fue seguida telemáticamente por el legislador.
El magistrado Alexandre de Moraes abrió el juicio leyendo el informe del caso, mientras que Eduardo Bolsonaro criticaba abiertamente la narrativa de la acusación, describiéndola como «notoria y forzada». En su mensaje, se refirió al juez como un «violador de los derechos humanos», en un contexto donde De Moraes ha sido objeto de sanciones por parte del Gobierno de Estados Unidos, que lo incluye en la Ley Magnitsky, la cual permite sancionar a individuos por corrupción o violaciones graves de derechos humanos.
Reacciones y contexto del juicio
Durante el proceso, el juez lamentó que «en la historia republicana brasileña haya habido un nuevo intento de golpe», aludiendo a una «verdadera organización criminal» que habría intentado desestabilizar el orden democrático. El juicio no solo implica a Bolsonaro, sino también a otros siete acusados, quienes están bajo investigación por su supuesta participación en el plan de golpe tras la derrota electoral ante el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
El fiscal general, Paulo Gonet, presentó la exposición oral en este juicio, considerado uno de los más relevantes en la historia reciente de Brasil. Los cinco magistrados de la Primera Sala de la Corte Suprema comenzarán a deliberar la próxima semana, una vez que se complete la presentación de los argumentos por parte de la defensa.
Este juicio se produce en un clima de alta tensión política y social, donde se discute la integridad del sistema democrático en Brasil. Las acciones del expresidente, junto con las reacciones de su familia y aliados, continúan generando un intenso debate en el país y en el extranjero.
