El consumo de chocolate negro con un contenido de cacao superior al 70% puede tener efectos positivos en la actividad física de alta intensidad y resistencia. Esta afirmación proviene de la profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya, Laura Esquius, quien ha destacado los beneficios indirectos que este alimento puede ofrecer a los deportistas.
Según Esquius, los compuestos bioactivos presentes en el chocolate, en especial en el chocolate negro, influyen en la circulación y en la motivación de los deportistas. Los flavonoides mejoran el rendimiento cardiovascular y la oxigenación muscular durante el ejercicio, mientras que los polifenoles actúan como antioxidantes, ayudando a combatir el estrés inducido por el ejercicio intenso. Además, la teobromina, la feniletilamina y una pequeña cantidad de cafeína pueden contribuir a una ligera mejora en la motivación y el estado de ánimo.
Es crucial que el chocolate tenga una composición adecuada, con más del 70% de cacao, ya que esto asegura una mayor concentración de flavonoides y un menor contenido de azúcares y grasas añadidas. Esquius también ha señalado que la biodisponibilidad de los flavonoides puede verse afectada por el proceso de elaboración del cacao, lo que significa que no todos los chocolates negros son igualmente beneficiosos.
Beneficios en el rendimiento deportivo
Un estudio realizado por la Universidad de Bolonia, publicado en la revista ‘Applied Science’, ha evidenciado que el consumo de chocolate negro entre futbolistas de élite puede mejorar la percepción de recuperación, reducir el dolor muscular tras el ejercicio y favorecer el rendimiento en acciones de alta intensidad, como las desaceleraciones bruscas. Estos efectos hacen del chocolate negro una opción «segura y accesible» dentro de una estrategia nutricional equilibrada, especialmente en adolescentes.
Otra investigación llevada a cabo por varias universidades canadienses, publicada en el ‘International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism’, ha demostrado que un consumo moderado de chocolate se asocia con una mejora del rendimiento en pruebas de resistencia, atribuyendo este efecto al aumento de la biodisponibilidad del óxido nítrico y el consumo máximo de oxígeno. Deportes como el ciclismo y la carrera de fondo son los que más se benefician del consumo regular de pequeñas dosis de chocolate negro, aunque Esquius ha enfatizado que los resultados pueden variar según el tipo de estudio y la población evaluada.
Investigaciones adicionales, como la de la Universidad de L’Aquila, publicada en la revista ‘Hypertension’, han revelado que el consumo de cacao también puede contribuir a la reducción de la presión arterial y la resistencia a la insulina.
Recomendaciones sobre el consumo
Esquius ha comentado que el momento de la ingesta del chocolate tiene consecuencias diferentes en el organismo y el rendimiento deportivo. Consumir chocolate entre 30 y 90 minutos antes del ejercicio puede ayudar a mejorar la circulación y el estado de alerta, aunque debe hacerse en pequeñas cantidades para evitar molestias digestivas. La experta desaconseja su ingesta justo antes o durante la práctica deportiva, ya que no se digiere fácilmente, especialmente si contiene altos niveles de grasa o leche.
“El cacao puro puede tener efectos laxantes en algunas personas. Además, la grasa ralentiza el vaciado gástrico, lo que puede provocar náuseas o pesadez”, ha añadido Esquius. Por otro lado, considera recomendable consumirlo después del ejercicio, ya que una bebida de chocolate con leche puede facilitar la recuperación muscular y de glucógeno gracias a la mezcla de carbohidratos y proteínas, aunque advierte que el cacao no es el responsable directo del efecto recuperador.
A pesar de los beneficios, Esquius ha advertido que la leche con chocolate comercial suele contener bajos niveles de flavonoides y no contribuye significativamente a la recuperación post-ejercicio. También ha señalado que el chocolate con leche en tableta o bombones no es aconsejable debido a su alto contenido en azúcares y grasas, así como su escasa cantidad de flavonoides. Por ello, ha recomendado optar por cacao puro en polvo sin azúcar, que se puede disolver en bebidas de origen animal o vegetal.
El chocolate negro, en pequeñas cantidades, sigue siendo una buena fuente de flavonoides y un formato práctico para consumir antes del ejercicio. Sin embargo, su ingesta en grandes cantidades por la noche podría afectar el sueño, ya que contiene entre 10 y 50 miligramos de cafeína por cada 100 gramos, además de teobromina, que son estimulantes suaves.
Finalmente, Esquius ha señalado que existen ciertos perfiles en los que el consumo de chocolate no es recomendable, como en personas con problemas gastrointestinales o aquellos que sufren de migrañas, insomnio o alta sensibilidad a los estimulantes.
