Feijóo critica la politización de la Justicia al no asistir al Año Judicial

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha justificado su ausencia en la apertura del Año Judicial celebrada este viernes en Guadalajara, afirmando que su presencia no puede convalidar los ataques del presidente del Gobierno al Poder Judicial. Según Feijóo, al no asistir, presta un mejor servicio a la independencia de la justicia y a su despolitización.

En sus declaraciones, Feijóo subrayó que levantar la mano y mostrar su disconformidad con las acciones del Gobierno es fundamental para defender la integridad del sistema judicial. «Presto mejor servicio a la independencia del Poder Judicial y a la despolitización levantando mi mano y mostrando mi disconformidad con los ataques permanentes del presidente del Gobierno a los jueces», manifestó.

El líder del PP también se refirió al fiscal general del Estado, quien, según él, se dirige a los magistrados que le investigan, lo cual considera una «anomalía jurídica que no podemos aceptar». Feijóo destacó que esta situación no tiene paralelo en ningún país de Europa, resaltando la gravedad del choque entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial en España.

Críticas a la presencia del fiscal general

Feijóo calificó de «provocación» la presencia del fiscal general del Estado en la inauguración del Año Judicial, una acción que considera digna de denuncia. «Lo hago desde el respeto absoluto al Poder Judicial», afirmó, recordando que ya había comunicado su rechazo a la invitación para asistir a dicho evento a finales de julio.

En su discurso, el presidente del PP reiteró que dentro de las funciones constitucionales del jefe de la oposición no está la asistencia a la apertura del Año Judicial, señalando que no existe un mandato constitucional al respecto. «Es una cortesía que yo agradezco», indicó, pero añadió que continuará ausentándose en el futuro siempre que su presencia pueda interpretarse como una validación de una situación excepcional que atraviesa la justicia en España.

La postura de Feijóo refleja un momento de tensión entre los diferentes poderes del Estado, que ha generado un intenso debate en el ámbito político y judicial. Su crítica a la politización de la justicia y la defensa de su independencia son temas recurrentes en el discurso del líder popular, quien parece dispuesto a mantener esta línea de actuación en sus futuras intervenciones.