El cambio climático multiplica por 40 el riesgo de incendios en España y Portugal

Un estudio del grupo científico internacional World Weather Attribution ha revelado que el cambio climático, impulsado por la actividad humana, ha incrementado en 40 veces la probabilidad de que España y Portugal vivan condiciones meteorológicas extremas, como las que desataron la reciente ola de incendios forestales. Este análisis pone de relieve la gravedad de la situación, indicando que fenómenos que anteriormente ocurrían una vez cada 500 años podrían presentarse cada 15 años debido al calentamiento global.

Los investigadores evaluaron cómo la convergencia de factores como el calor, la sequedad y el viento ha contribuido a esta crisis. En particular, se destacó que las olas de calor asociadas a los incendios recientes tenían una probabilidad de ocurrencia de una vez cada 2 500 años en condiciones preindustriales. Sin embargo, con un aumento actual de 1,3 grados en la temperatura media global, se espera que estos eventos extremos se produzcan aproximadamente cada 13 años, lo que representa un incremento de 200 veces en su probabilidad.

La investigadora del Imperial College de Londres, Clair Barnes, una de las autoras principales del estudio, advirtió: «Estos incendios son una señal de lo que está por venir; con cada décima de grado de calentamiento, las olas de calor seguirán intensificándose, aumentando la posibilidad de enormes incendios». Este año, aproximadamente 380 000 hectáreas en España y 260 000 hectáreas en Portugal han sido devastadas, cifras que multiplican por cinco y por tres, respectivamente, las medias anuales de superficie quemada en ambos países.

Impacto histórico y contexto europeo

El impacto de estos incendios es alarmante, especialmente cuando se considera el contexto europeo. La superficie total afectada en España y Portugal representa cerca de dos tercios del millón de hectáreas que han ardido en todo el continente durante la presente temporada de incendios. Este dato marca un hito preocupante, ya que 2025 se ha convertido en el primer año en que Europa supera el millón de hectáreas devastadas por el fuego desde que existen registros completos hace dos décadas.

El análisis también subraya que, aunque el cambio climático es el factor determinante en la intensificación de estos fenómenos, existen variables socioeconómicas que agravan la situación. El abandono progresivo de las zonas rurales en favor de núcleos urbanos ha incrementado la masa vegetal y forestal sin gestión adecuada, lo que eleva considerablemente el combustible disponible para los incendios.

El investigador del Departamento de Matemática Aplicada e Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Alicante, David García, enfatiza que «la opinión pública en España se ha centrado en que el problema radica únicamente en el declive de las actividades rurales, y se ha hablado mucho menos del efecto del cambio climático en estos incendios, que, como se ha demostrado, ha sido inmenso».

Metodología y colaboración científica

Este estudio ha contado con la participación de un equipo multidisciplinario de científicos de diversas instituciones prestigiosas, incluyendo la Universidad de Lisboa, el Centro del Clima de la Cruz Roja y el Real Instituto Meteorológico de Países Bajos. Han utilizado metodologías similares a las empleadas en análisis previos sobre incendios recientes en Turquía, Grecia y Chipre, donde también se concluyó que el cambio climático había multiplicado por 10 la probabilidad de ocurrencia de estos desastres.

World Weather Attribution ha indicado que, aunque este análisis inicial no es completamente exhaustivo, los modelos empleados ofrecen un alto grado de fiabilidad, respaldados por su aplicación en estudios anteriores. La organización ha subrayado la importancia de considerar estos hallazgos como una clara señal de alerta sobre las consecuencias del calentamiento global en la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos.

Desde su fundación en 2015, el WWA ha ganado reconocimiento por la rapidez con la que publica sus análisis tras desastres naturales, proporcionando información crucial para la toma de decisiones en materia de adaptación y mitigación del cambio climático.