bicis electricas

¿Cómo es el funcionamiento de las bicis eléctricas?

Las bicicletas eléctricas actualmente son unos de los artículos más modernos que puedes tener en tu hogar. Cada vez resulta más común observar cómo circulan en las grandes ciudades como un vehículo más para llegar a todas partes. Pero tal como lo indican los profesionales del ciclismo, de una forma sustentable y consciente con el medio ambiente. 

No obstante, todavía existen muchas personas que desconocen totalmente sobre todas las ventajas que las bicicletas eléctricas tienen para ofrecer y en que se basa su funcionamiento. Así que, con el fin de dar respuesta a la mayoría de estas dudas, en el siguiente artículo te explicaremos el funcionamiento general de las bicicletas eléctricas y cómo se siente ir sobre ellas.

¿Cómo funcionan las bicicletas eléctricas?

Las bicicletas eléctricas basan su diseño, en gran medida, en el que tienen las bicicletas convencionales, aunque cuentan con un motor eléctrico que permite ayudar al usuario en diferentes etapas del pedaleo. Sin embargo, esto no quiere decir que funcione igual a una motocicleta, porque solamente se activará cuando los sensores lo indiquen. Dicho de otra forma, el motor solamente será un apoyo para cuando se está pedaleando o cuando se inicia el pedaleo.

Esta clase de motores se alimentan gracias a la presencia de una batería eléctrica recargable que, por lo general, tiende a ser colocada en la sección interna del cuadro de la bicicleta. Sin embargo, ciertos modelos lo llegan a ubicar justo en donde habitualmente se colocan las botellas de agua.

Aquellas baterías que se ubican como las más recomendadas para estas bicicletas son las que se encuentran elaboradas a partir de ion litio. Esto se debe a que cuentan con una durabilidad mayor, son mucho más ligeras y no ocupan una cantidad de espacio tan grande.

¿En las bicicletas eléctricas se consiguen aceleradores?

Como algunas personas saben, las bicicletas eléctricas con aceleradores existen, aunque la principal problemática que hay con ellas son las normativas que limitan su capacidad.

Basándonos en la normativa europea podemos observar cómo se regula la asistencia del motor, siendo posible que exista su funcionamiento únicamente mientras se está pedaleando, aunque existe una ligera excepción. Las leyes permiten que exista cierto apoyo cuando la bicicleta se encuentra detenida, concretamente, para que la bicicleta pueda arrancar sola y alcance hasta los 6 kilómetros por hora.

En la normativa de la Unión Europea conocida como EN15194 es posible observar como la velocidad máxima hasta la que es posible obtener un soporte por parte del motor de la bicicleta es de unos 25 kilómetros por hora. Es decir, en el momento en que se alcanzan los 25 kilómetros por hora, el motor debería detenerse, aunque si podrías llegar a velocidades mayores pero solo pedaleando, sin ayuda alguna del motor.

¿Qué se siente ir sobre una bicicleta eléctrica en la actualidad?

Ya te ha quedado muy en claro el funcionamiento básico y teórico de las bicicletas eléctricas seguramente, pero según la práctica, ¿Cómo se observa el motor de las bicicletas eléctricas cuando se encuentra en pleno funcionamiento?

Cuando te encuentres sobre alguna bicicleta eléctrica no siempre vas a notar como se lleva a cabo la asistencia del sistema de pedaleo que el motor eléctrico otorga, solamente cuando lo vayas a requerir. En el momento en que entra en acción el arranque o cuando te encuentras frente a una subida, ya sea pronunciada o ligera, vas a notar que la bicicleta por si sola te ofrecerá un impulso adicional. Es una sensación muy similar a cuando alguien te empuja el asiento desde la parte trasera.

Ahora, cuando te encuentras en una bajada o sobre una superficie recta, si de forma repentina comienzas a pedalear mucho más rápido, el motor eléctrico también te ofrecerá un poco de ayuda. Pero debes tomar en consideración que solo lo va a hacer hasta que alcances los 25 kilómetros por hora.

Finalmente, en lo que respecta al acelerador, usualmente se tiene que activar de forma manual, siendo lo más habitual que se cuente con un botón para ello. Es una alternativa bastante apreciada por las personas que no se encuentran acostumbradas a trasladarse sobre dos ruedas, ya que se adquiere una estabilidad muy fácilmente al momento de arrancar.