metas de la gamificación

Jugar, trabajar y aprender: tres metas de la gamificación

Un buen sistema de gamificación permite mejorar la usabilidad de muchas aplicaciones. En un inicio, su misión es trasladar la mecánica de los juegos al aprendizaje. Se considera que los seres humanos aprenden― y hacen mejor las cosas― cuando lo hacen “jugando”. Es por eso que los niños juegan mucho, pues al hacerlo aprenden.

Por otra parte, la sensación de “gaming” está latente en el manejo de la tecnología. Digamos que, de manera inconsciente, las personas consideran los computadores o móviles como una suerte de juguetes.

La gamificación añade la sensación de experiencia

Gracias a la gamificación las personas obtienen ciertas recompensas. Por lo tanto, se presenta el valor de la motivación, la cual siempre es un detonante del ser humano. ¿Y cómo se manifiesta esto en la gamificación de software? Pues, veamos algunos casos a continuación:

  • Crear diversos métodos de ranking, los cuales estimulan la competitividad.
  • Obtención de puntos por lograr determinados cometidos.
  • El software va permitiendo usar nuevas opciones a medida que se logran determinados resultados.
  • También una sensación de peligro: si el usuario no mantiene cierto nivel, se extravían notificaciones y ventajas obtenidas.
  • Estimulación de trabajo en equipo. Por ejemplo, dando mejores beneficios a quienes logran objetivos en conjunto.

Finalmente, sucede que el software gamificado es aquel que crea una experiencia. Quien lo usa no siente que están usando una fría herramienta de trabajo. En realidad, tiene la sensación de que está participando en una experiencia entretenida.

El software a la medida tiende a realizarse bajo criterios de gamificación

Es una manera de hacerlo más interesante para los usuarios. Igualmente, cuenta con la ventaja de que la gamificación se hace acorde a los requisitos del software a la medida. Por lo tanto, crea los estímulos que se desean lograr en un entorno determinado.

Semejante estrategia convierte a los programas de computación en mucho más que herramientas de trabajo. En realidad, se constituyen en formas de medir la productividad y de estimularla. Usar el software no es una obligación, sino un entretenido sistema que invita a sumergirse en cumplir objetivos con gratas recompensas.

Esta idea de gamificación, por ejemplo, está presente en gran cantidad de Apps. Estos pequeños programas pueden dar puntos por su uso constante; o bien por lograr determinados objetivos. Asimismo, está el famoso sistema de “invitaciones” mediante el cual se dan premios a cambio de lograr que otros también participen en la experiencia del software.

La gamificación en el entorno laboral y digital

Gamificar es la nueva apuesta de los programas de computación. Esto se manifiesta en el diseño visual, el cual es atractivo e incluso similar al de plataformas de videojuegos. Además, se procura que tengan muchas cosas intuitivas. También, que las metas sean claras y los resultados estimulantes.

Por lo tanto, hay una competencia reciente en el diseño de software. Tal vez, un buen ejemplo son los cambios en los navegadores web. En buena medida, Chrome ha ganado terreno por criterios de gamificación: compatibilidad con muchas cosas, facilidad de uso, gran cantidad de extensiones similares a los aditamentos de un juego, rapidez de utilización, etc.

En resumen, podemos decir que la gamificación es una excelente estrategia para el diseño de software. Apunta hacia una usabilidad diferente, donde no solo se busca el uso del programa. En realidad, se persigue una experiencia diferente en el usuario.