La Memoria de 2024 de Cáritas Interparroquial de Arousa revela un preocupante incremento de la pobreza en la comarca, con un total de 24.699 intervenciones realizadas a lo largo del año, lo que representa un aumento del 22,5% en comparación con 2022. Esta situación ha llevado a la organización a constatar un aumento en las situaciones de vulnerabilidad, afectando especialmente a personas mayores, mujeres solas y familias con bajos ingresos.
El informe destaca que más de 1.524 personas participaron en los distintos programas sociales que ofrece la entidad. La demanda de ayuda social ha crecido notablemente, lo que pone de manifiesto una tendencia alarmante hacia la cronificación de la pobreza, el aislamiento social y las dificultades para acceder a vivienda y empleo digno.
Recursos y asistencia alimentaria
Cáritas ha servido más de 15.087 comidas en su comedor social, uno de los recursos más utilizados, principalmente por personas de entre 36 y 65 años. Además, el servicio de «Comedor sobre Ruedas» ha repartido 3.106 menús a domicilio, destinado a aquellos con movilidad reducida o problemas de salud. A través de su área de atención primaria, la organización ha ofrecido ayudas para cubrir necesidades básicas, como vivienda, alimentación y salud, muchas veces en colaboración con los servicios sociales municipales.
Desde el punto de vista económico, la memoria también pone de relieve el esfuerzo que implica esta intervención. Durante el pasado año, Cáritas Arousa invirtió 462.008 euros en recursos, tras alcanzar unos ingresos de 480.538 euros, provenientes de subvenciones públicas y privadas. Sin embargo, la aportación de socios, colectas y donaciones sigue siendo fundamental para mantener los programas, según afirmó Mar Viqueira, directora de Cáritas Interparroquial de Arousa.
Asistencia a personas sin hogar
El Centro de Acogida San Cibrán ha proporcionado alojamiento y acompañamiento a 29 personas y familias sin hogar durante el año pasado. La mayoría de los alojados se encuentra en un rango de edad entre 18 y 35 años, y son en su mayoría migrantes, aunque también han acogido a algunos españoles. El centro ha recibido a personas de países como Venezuela, Perú, Colombia y Marruecos, incluyendo a cuatro menores de edad.
Además, el área de atención psicológica atendió a 58 personas, principalmente mujeres, quienes acudieron buscando apoyo por razones como ansiedad, duelo migratorio o situaciones de soledad prolongada.
En definitiva, la situación en Arousa refleja una realidad compleja y desafiante, donde la labor de Cáritas se vuelve cada vez más crucial para ayudar a aquellos que más lo necesitan.
