El cambio climático impulsa un estudio de los bancos marisqueros en Pontevedra

La Consellería de Mar de Galicia y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades han firmado un convenio que destinará más de 200 000 euros para estudiar el impacto del cambio climático en los bancos marisqueros de la ría de Pontevedra, en particular en las zonas de Lourizán, Campelo y Combarro. Este estudio, que se desarrollará hasta 2027, tiene como objetivo identificar las variables ambientales que conducen a las proliferaciones de fitoplancton tóxico, un fenómeno que afecta directamente a la salud de estos ecosistemas marinos.

El proyecto se realizará a través del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo (IIM) y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La iniciativa se alinea con la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo, priorizando la sostenibilidad y la biodiversidad en la gestión de recursos naturales y culturales.

Objetivos del estudio y su metodología

El eje central del convenio es la identificación de las variables que inciden en el desarrollo del fitoplancton tóxico en la ría. Para ello, se llevará a cabo un monitoreo intensivo de variables físicas, químicas y biológicas junto a los bancos marisqueros. Este seguimiento permitirá obtener datos precisos que contribuirán a la predicción de futuras proliferaciones de microalgas tóxicas, en un contexto de calentamiento y acidificación del agua.

Las acciones incluirán la instalación de una sonda multiparamétrica en las cercanías de los bancos marisqueros, lo que facilitará la medición continua de las condiciones ambientales. La información recopilada no solo será útil para los mariscadores, que son los principales beneficiarios de este estudio, sino que también será compartida con la comunidad científica a través de una base de datos pública.

Colaboración con el sector pesquero

El desarrollo de este proyecto se realizará en colaboración con la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Pontevedra, asegurando que los resultados sean de utilidad práctica para las mariscadoras. Se proporcionarán informes divulgativos que resumirán los hallazgos más relevantes y su posible impacto en el trabajo diario de estas profesionales, fomentando así la sostenibilidad en la gestión de recursos marinos.

Los científicos también se comprometen a la divulgación de un artículo científico que profundice en las características del área de estudio, haciendo especial énfasis en la presencia de cistes en el fondo marino y las correlaciones entre variables ambientales y proliferaciones de fitoplancton tóxico. Este enfoque no solo destaca la importancia ecológica de estas especies, sino que también facilitará una mejor comprensión de su papel en el ecosistema.

Finalmente, se llevarán a cabo experimentos de simulación de cambio climático con especies de fitoplancton actuales y emergentes, un trabajo que se extenderá desde julio de este año hasta noviembre de 2027. El CSIC enviará regularmente entregables a la Consellería de Mar, incluyendo una página web donde se presentarán de manera accesible los resultados obtenidos.

Este esfuerzo conjunto representa un paso significativo hacia la gestión sostenible de los recursos marinos, reconociendo la urgencia de adaptarse a los desafíos del cambio climático en la ría de Pontevedra.