El verano de 2025 se recordará como el de la explosión del color pistacho, que ha dominado pasarelas y redes sociales, transformándose en el símbolo de una nueva era estética impulsada por el deseo de lo gourmet y lo chic. Este tono, conocido como Pistachio Green (Pantone 13-0221), ha alcanzado un estatus casi mítico, eclipsando incluso las elecciones del Pantone Color Institute, que había propuesto el Mocha Mousse (Pantone 17-1230) como el color del año.
La moda del pistacho no surge únicamente de la influencia de las grandes marcas, sino que se alimenta de un fenómeno viral originado en Dubaí. La creadora del fenómeno, Sarah Hamouda, elaboró en 2021 un dulce que evocaba su infancia, combinando chocolate con crema de pistacho y pasta kataifi, que rápidamente se hizo popular en redes sociales.
El verdadero boom llegó en 2023, cuando la influencer Maria Vehera presentó la tableta de chocolate en TikTok, acumulando más de 100 millones de visualizaciones. La combinación de su aspecto atractivo y el sonido crujiente del kataifi al morderlo capturó la atención de una audiencia global, convirtiendo el chocolate Dubaí en un objeto de deseo.
El pistacho en la gastronomía moderna
En España, la tendencia del pistacho ha encontrado su camino en las confiterías y heladerías, donde productos como el helado de chocolate Dubaí o los postres de pasta kataifi han proliferado. Establecimientos como Sham en Madrid y heladeros artesanales en Barcelona y Valencia han capitalizado esta moda, ofreciendo una variedad de productos que reflejan la versatilidad del pistacho.
Este fruto seco, que históricamente no había tenido un papel destacado en la gastronomía española, ahora se ha convertido en un ingrediente esencial, gracias a su atractivo color verde y su valor nutricional. Con aproximadamente 630 calorías por cada 100 gramos, el pistacho es rico en grasas saludables, vitaminas y minerales, lo que ha contribuido a su creciente popularidad.
Un fenómeno global
El pistacho ha trascendido fronteras, encontrando su lugar en la alta cocina y en la repostería de diversas culturas. Desde París, donde la pastelería de Pierre Hermé atrae multitudes con sus elaboraciones de pistacho, hasta Nueva York, donde los cronuts de Dominique Ansel han adoptado esta tendencia, el pistacho se ha convertido en un símbolo de la modernidad culinaria.
La popularidad del pistacho no muestra signos de disminuir. Con millones de menciones bajo el hashtag #pistachio, su presencia en las redes sociales es innegable, reflejando un cambio en la cultura gastronómica actual. Este verano, el pistacho ha logrado no solo conquistar paladares, sino también el imaginario colectivo, convirtiéndose en el capricho de una generación que busca lo exquisito y lo visualmente impactante.
En definitiva, el verano de 2025 será recordado por un color y un sabor que han transformado la estética contemporánea. Con el pistacho como protagonista, los consumidores se han dejado llevar por la tendencia, convencidos de que pocos placeres son tan irresistibles como este fruto seco, que ha sabido adaptarse y reinar en la cultura popular actual.
