María José Mateos, nueva presidenta de Cruz Roja Zamora, ilusionada por ayudar

La Cruz Roja Zamora ha nombrado a María José Mateos como su nueva presidenta, quien se muestra entusiasmada con la posibilidad de promover el bienestar social en la provincia. Con una amplia experiencia en el sector bancario, Mateos espera utilizar sus habilidades de gestión para fortalecer la organización y su labor humanitaria.

Mateos se unió a Cruz Roja inicialmente como socia tras recibir una llamada telefónica que le presentó la organización. A pesar de su escaso tiempo como voluntaria, su compromiso económico era firme, pues consideraba a Cruz Roja una entidad confiable y solvente. «Ayudar crea satisfacción personal y, aunque sea por propio egoísmo, merece la pena hacerlo», afirma Mateos, quien se siente emocionada ante esta nueva etapa de su vida.

Una carrera dedicada al servicio

La nueva presidenta acaba de dejar atrás una extensa carrera en la banca, donde trabajó durante más de 22 años en Caja Rural, gestionando un equipo de aproximadamente sesenta personas. Esta experiencia, según ella, le permitirá aportar un enfoque estructurado a Cruz Roja Zamora. «Conozco bien el territorio de la provincia y espero disfrutar de esta nueva responsabilidad», comenta.

Mateos ha comenzado su mandato en un momento crítico, tras los devastadores incendios que afectaron a la provincia el verano pasado. «La rapidez con la que Cruz Roja organizó albergues en pocas horas fue impresionante», reflexiona, destacando la capacidad de la organización para actuar en situaciones de emergencia.

Proyectos y visibilidad

La presidenta ha señalado que, aunque Cruz Roja cuenta con una sólida estructura, su objetivo es aumentar la visibilidad de la organización. «Quiero que la gente conozca más a fondo nuestro trabajo», señala, reconociendo que muchos de los proyectos que realiza la entidad son desconocidos incluso para sus propios socios. Uno de los proyectos que le ha sorprendido es el uso de tablets y asistentes virtuales como Alexa para conectar a personas mayores en zonas rurales con el personal de Cruz Roja.

Además, Mateos planea implementar nuevos talleres, como uno de costura que busca no solo enseñar habilidades, sino también fomentar la socialización entre los participantes. «La soledad es un problema real para muchos mayores, y estas iniciativas pueden ayudar a aliviarla», explica.

La atención a la infancia también es una prioridad, con programas que incluyen refuerzo escolar y actividades lúdicas en colaboración con el Ayuntamiento de Zamora. «Queremos que todos los niños tengan las mismas oportunidades», asegura.

En el ámbito de la inmigración, Mateos destaca la importancia de ofrecer apoyo en la burocracia y en la búsqueda de empleo. «Les ayudamos a preparar currículos y a realizar simulacros de entrevistas», explica, enfatizando que el objetivo es facilitar su integración en la sociedad.

Por último, Mateos ha manifestado su deseo de trabajar más estrechamente con el colectivo femenino, especialmente aquellas víctimas de violencia de género, ofreciendo vivienda y apoyo emocional. «Es fundamental ayudar a estas mujeres a reconstruir sus vidas y proporcionarles herramientas para que puedan ser independientes», concluye.

Con una base de 1.172 voluntarios, la presidenta reconoce la labor esencial de estos colaboradores en la realización de los proyectos de Cruz Roja. «Sin ellos, muchas de nuestras iniciativas no serían viables», concluye, animando a la población a involucrarse y contribuir a la noble causa.