La lucha de Níjar contra el narcotráfico y la inseguridad

Las playas de Níjar se han convertido en un escenario de preocupación para las autoridades locales, que alertan sobre la creciente presencia de ‘narcolanchas’ en su litoral. El alcalde de Níjar, José Francisco Garrido, y la concejala de Seguridad, Mónica Morales, han mantenido una reunión con José Ricardo García, portavoz del Grupo Popular en la Cámara autonómica, para abordar este problema que afecta tanto a la seguridad como al medio ambiente en la región.

Durante el encuentro, el Ayuntamiento trasladó su «inquietud y preocupación» por la situación. La edil Mónica Morales ya había denunciado anteriormente en el Parlamento andaluz la «impunidad» con la que operan las mafias en la zona, así como la «impotencia» de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que muchas veces se ven limitados en su actuación por la falta de recursos.

Demandas al Gobierno

Garrido expuso que la situación en Níjar se ha vuelto insostenible, afirmando que «se viene repitiendo desde hace demasiado tiempo». A pesar de las múltiples solicitudes al Gobierno de España para abordar este problema, las mafias continúan operando con total libertad. «Nuestras playas son un auténtico coladero para quienes trafican con drogas y personas», añadió el alcalde.

En este contexto, Garrido exigió al Ministerio del Interior la implementación de medidas efectivas para frenar esta problemática. «El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar no puede convertirse en la ‘narcogasolinera’ de las mafias», subrayó, enfatizando la necesidad de actuar de inmediato para proteger tanto la seguridad de los ciudadanos como el entorno natural.

Impacto ambiental y seguridad ciudadana

Además de la inseguridad generada por las actividades delictivas, las autoridades locales han señalado otro aspecto preocupante: el impacto ambiental que causan estas ‘narcolanchas’. Garrido destacó que, en muchos casos, dejan a su paso bidones de plástico con restos de combustible, lo que contamina las aguas del Parque Natural y las playas que recorren.

Este daño ambiental es especialmente alarmante en un espacio que debería estar “hiperprotegido”. Desde el Ayuntamiento se ha exigido un aumento en el número de efectivos de la Guardia Civil y la dotación de recursos necesarios para combatir la delincuencia, ya que «mientras esto no suceda, hay un problema evidente de inseguridad que ningún nijareño tiene por qué sufrir».

La situación actual en Níjar pone de manifiesto la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades competentes para garantizar la seguridad de los ciudadanos y la protección del entorno natural. La comunidad espera que el Gobierno tome cartas en el asunto y actúe con la urgencia que la situación requiere.