Las obras de humanización del tramo de entrada a San Salvador de Poio desde A Barca hasta el Casal de Ferreiros, que darán inicio el próximo lunes, están diseñadas para mejorar significativamente esta zona. Este proyecto, que se ejecutará en colaboración con la Xunta de Galicia, busca transformar un barrio que actualmente presenta aceras estrechas e incómodas para el tránsito peatonal.
En las primeras semanas, las obras no afectarán al tráfico, sin embargo, a partir de octubre se habilitará un único carril de circulación en A Barca, específicamente el de salida de Poio hacia Pontevedra, mientras que se cerrará el de entrada. Este cambio es crucial, dado que la avenida discurre por la PO-308, una carretera de titularidad autonómica por la que circulan miles de vehículos diariamente.
Plan de tráfico coordinado
Para abordar los cambios en el tráfico, se implementará un plan especial que considera las necesidades de ambos concellos, Poio y Pontevedra. A pesar de estar separados por el puente de A Barca, muchos vecinos perciben estas localidades como un único municipio, con un flujo constante de personas por motivos laborales, educativos y sanitarios.
La coordinación de este plan se llevó a cabo en una reunión celebrada en el Pazo Besada de San Salvador, donde participaron, entre otros, el alcalde de Poio, Ángel Moldes; el concelleiro de Infraestructuras de Pontevedra, César Mosquera; y el jefe de la Axencia de Infraestruturas en Pontevedra, Manuel Ángel González Juanatey. La empresa adjudicataria, COVSA, también estuvo presente, así como miembros de la Guardia Civil y de la Policía Local.
Detalles de las obras y objetivos
El plan de tráfico se activará en octubre, desviando los vehículos que acceden desde Pontevedra a Poio por A Caeira o por el polígono de O Vao, tal como se ha hecho en ocasiones anteriores. La salida de Poio hacia la capital se mantendrá sin cambios a través de la PO-308, aunque los vehículos pesados deberán utilizar obligatoriamente O Vao.
Estas obras constituyen la primera fase del proyecto de humanización de la carretera en San Salvador, con una inversión de 1,6 millones de euros y un plazo de ejecución de 12 meses. El objetivo principal es aumentar el espacio público para los viandantes y mejorar la seguridad vial, ya que las aceras tendrán un mínimo de 2,5 metros de ancho y se instalarán elementos para calmar el tráfico. Sin embargo, esta mejora conllevará la pérdida de plazas de aparcamiento en la zona.
